jueves, 9 de abril de 2026

UNAL revela el potencial del agraz para la salud y el desarrollo agrícola

 Morado y ácido, el agraz —cultivado en páramos y zonas de alta montaña— concentra más compuestos beneficiosos para la salud que los arándanos importados. Entre ellos se destacan el ácido clorogénico, asociado con efectos antiinflamatorios y protección cardiovascular, y las antocianinas, responsables de su color y de su actividad antioxidante. Así lo revela un proyecto de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) y la Universidad Industrial de Santander (UIS), que además logró identificar por primera vez parte de su base genética.

Para entender estas características, el equipo de investigación de la UNAL analizó con apoyo de comunidades campesinas 119 tipos de agraz recolectados en estado silvestre y en cultivos de alta montaña en municipios de Santander y Boyacá como Onzaga, Encino, Gámbita, Piedecuesta, Charta y Maracavita, trabajo que permitió explorar la interacción entre su composición química y su diversidad genética con un nivel de detalle sin precedentes. Los científicos de la UNAL son los profesores Carlos Eduardo Narváez, del Departamento de Química, y Johana Carolina Soto, del Departamento de Biología.

En laboratorio, los investigadores analizaron la composición química de los frutos y lograron identificar 24 compuestos fundamentales. Además del ácido clorogénico y las antocianinas, estos hallazgos ayudan a explicar no solo sus posibles beneficios para la salud, sino también características como el sabor, la acidez y la sensación que deja en la boca.

El estudio evidenció además su alto contenido de fibra dietaria: una porción de una taza —aproximadamente 150 gramos— puede cubrir o incluso superar la recomendación diaria de fibra para un adulto, lo que lo posiciona como un alimento con potencial para mejorar la salud intestinal y reducir el riesgo de enfermedades crónicas. Este contenido varía según el origen del fruto, siendo algunos genotipos de páramo particularmente ricos en fibra.

“Incluso las hojas de la planta mostraron valor agregado: en ellas se encontraron compuestos como la caffeoyl arbutina, asociados con actividad antioxidante y efectos en la regulación de colesterol y triglicéridos, lo que abre nuevas posibilidades de uso, por ejemplo en infusiones”, explica el profesor Narváez.

Beneficios por doquier

Pero uno de los mayores aportes del estudio está en la genética. La profesora Soto señala que “a partir de técnicas de secuenciación se identificaron más de 16.700 marcadores de ADN de alta calidad y se analizaron 69 genotipos del fruto. Con esta información, y mediante modelos de asociación genómica, logramos ubicar 40 regiones del ADN relacionadas con la variación de compuestos clave”.

En estas regiones se encontraron más de 500 genes candidatos que estarían controlando la producción de estas sustancias, incluidos algunos ya conocidos por su papel en rutas metabólicas de compuestos bioactivos.

Este avance permite entender mejor qué determina la calidad nutricional del fruto y abre la puerta para seleccionar variedades con características específicas para su cultivo.

Para características como la fibra dietaria también se identificaron múltiples regiones genéticas asociadas, lo que aporta nuevas pistas sobre cómo se regula este rasgo en la planta.

Aunque estos resultados aún requieren validación funcional, es decir más investigación en campo, representan un avance sin precedentes en el conocimiento del agraz, pues hasta ahora la falta de información genética había sido una de las principales limitantes para su aprovechamiento en programas de mejoramiento, conservación y uso sostenible.

El estudio resalta que Colombia cuenta con alimentos nativos con alto potencial nutricional que aún no han sido plenamente valorados y que pueden competir con productos posicionados en mercados internacionales.

Mientras el agraz sigue creciendo de forma dispersa en zonas de páramo y alta montaña, otros frutos similares ya tienen una industria consolidada, como su pariente el arándano, que según la Unidad de Planeación Rural Agropecuaria (Upra) ha crecido rápidamente en el país y ya suma miles de hectáreas, impulsado por la exportación y su imagen como alimento saludable. Esta expansión contrasta con el agraz, que aún no cuenta con una producción organizada ni presencia constante en supermercados.

Sin embargo, esa misma condición puede ser su mayor ventaja. Al crecer en estado silvestre y en distintos territorios, el agraz conserva una alta diversidad genética, como lo evidenció el estudio de la UNAL y la UIS. Esto no solo explica por qué algunos frutos tienen diferentes sabores, niveles de acidez o contenido de fibra, sino que además permite seleccionar y mejorar variedades para cultivo.

Con respaldo científico y una estrategia productiva este fruto nativo pasaría de ser una riqueza poco aprovechada a convertirse en una alternativa real para el campo colombiano.

La presentación formó parte del evento de cierre del proyecto “Aprovechamiento de la biodiversidad en agraz y papa para el desarrollo de cultivos promisorios en el departamento de Santander”, liderado por la UNAL y la UIS con financiación del Sistema General de Regalías.







miércoles, 8 de abril de 2026

Zapallo bolo verde, mejorado en la UNAL, se venderá en supermercados de Cali

 En pocos meses, los caleños podrán encontrar en supermercados un zapallo grande, nutritivo y desarrollado tras años de investigación en la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira. Se trata del Unapal Bolo Verde, una variedad que da el salto del campo experimental al consumo directo, gracias a una alianza con una cadena de supermercados en la capital del Valle del Cauca.

Lo que durante años ha sido un trabajo en mejoramiento genético, producción de semillas y transferencia de tecnología en el Centro Experimental de la UNAL Sede Palmira (CEUNP), hoy se traduce en la comercialización en fresco de este cultivar, acercándolo por primera vez al consumidor final.

Las ventas se proyectan en cerca de 900 kilos por semana. Actualmente el cultivo está en fase de siembra y se espera que la primera cosecha esté lista en menos de cuatro meses, lo que permitirá establecer un esquema de producción continua durante un año.

El cultivar Unapal Bolo Verde se originó mediante la selección y el cruce de plantas de zapallo con las mejores características, para obtener una variedad más productiva y de mejor calidad. Cada planta desarrolla entre 3 y 4 frutos, e incluso puede superar este número, con pesos que oscilan entre 2,5 y 4,0 kg. Su pulpa, de color amarillo intenso, presenta un diámetro interno de entre 3,5 y 5,5 cm, rasgo valorado tanto por su contenido nutricional como por su aceptación en el mercado.

Las especies hortícolas del programa que han sido mejoradas y transferidas a los agricultores de la región a lo largo del tiempo por el Grupo de mejoramiento genético y producción de semillas, para que sean más productivas, nutritivas y resistentes a enfermedades son el cilantro, la habichuela, el pimentón, el tomate y el zapallo.

La comercialización del zapallo Unapal Bolo Verde busca, además, aportar a la sostenibilidad de las granjas experimentales del CEUNP, mediante la generación de ingresos que respalden los procesos académicos y productivos. Durante años, estos espacios han sido fundamentales para la formación, la investigación y la producción de semillas mejoradas.

Como parte de esta nueva fase, el CEUNP realizó una jornada de capacitación en higiene de hortalizas dirigida al personal del supermercado que recibirá el producto. El propósito fue fortalecer las buenas prácticas en el manejo de alimentos frescos, garantizando condiciones óptimas de calidad e inocuidad desde la cosecha hasta el punto de venta.

Otras variedades que consolidan la apuesta agrícola

El trabajo del CEUNP no se limita al zapallo. A la fecha se han mejorado 16 variedades de hortalizas, todas con registro del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), fundamentales para la canasta familiar.

En zapallo, además del Bolo Verde, se destaca el Unapal Mandarino, con un ciclo de 70 a 90 días y una producción de 2 a 3 frutos por planta, con pesos entre 1,5 y 2,5 kg.

El cilantro Unapal Laurena es uno de los más demandados por agricultores de la región. Derivado del Unapal Precoco, se caracteriza por su alto rendimiento, abundancia de hojas y menor incidencia de plagas y enfermedades en zonas como el Cauca y el Valle del Cauca.

En tomate, el cultivar Unapal Maravilla sobresale por su amplia adaptación a diferentes zonas agroecológicas, tanto en climas cálidos como templados. Su productividad es uno de sus mayores atributos, con rendimientos que superan los 4,5 y pueden alcanzar hasta 6 kg por planta en condiciones de campo.

Por su parte, el pimentón Unapal Serrano se distingue por su origen genético y su alto potencial productivo. Sus frutos, de maduración rojiza, pesan entre 80 y 100 gramos, y cada planta puede producir entre ocho y diez unidades comerciales.

En el caso de la habichuela, la variedad Unapal Milenio ofrece un alto potencial productivo, con rendimientos que pueden alcanzar entre 10 y 12 toneladas por hectárea. Además, presenta tolerancia a enfermedades como la roya y resistencia al virus del mosaico común, lo que favorece la estabilidad en la producción.






Cítricos uruguayos crecerían con fuerza hacia 2035 y hay buenas perspectivas para 2026

 Actualmente, la industria uruguaya de cítricos está realizando las primeras estimaciones de producción y exportación de naranjas, mandarinas y limones, con los primeros envíos proyectados para finales de este mes.

Marta Bentancur, de la Unión de Productores y Exportadores Frutihortícolas del Uruguay (UPEFRUY), comentó a Portalfruticola.com  que en 2026 “que se pueda exportar al menos un 15% más” que el año anterior, cuando las heladas generaron mermas importantes en algunas zonas del país y en ciertas variedades de cítricos.

Pese al efecto del clima, en la zafra 2025 los mercados de Estados Unidos y Europa “mostraron buenos precios en general”, dijo.

“El mercado norteamericano es nuestro principal destino para los nuestros cítricos, especialmente para mandarinas. Allí nos orientamos a una calidad superior y hemos logrado un crecimiento y una estabilidad muy interesantes”, indicó Marta.

“Nuestro sector está trabajando en sostenibilidad y certificaciones que avalan nuestros valores y calidad en los ámbitos ambiental, laboral y económico”, agregó.

Hay que destacar que Uruguay está invirtiendo en plantaciones de cítricos, “no sólo con nuevas variedades, sino también con el recambio de variedades más antiguas".

Durante la zafra pasada  el país esperaba concretar el primer envío de naranjas, mandarinas y limones a Filipinas, mercado al cual obtuvo acceso. Sin embargo, Bentancur explicó que esto no se concretó por las heladas.

“Para Filipinas está todo listo, excepto que debemos realizar un primer embarque con inspector en origen, lo que seguramente se realizará en 2026”, explicó.

En otros mercados como China, Vietnam, Malasia e Indonesia, la representante de UPEFRUY comentó que el tiempo de tránsito limita las exportaciones. En el caso del último, Bentancur señaló que en pocas semanas esperan recibir una delegación como parte del proceso de autorización “y estamos muy entusiasmados con ello”.

Producción y exportaciones para 2035

Tanto la producción como las exportaciones de cítricos uruguayos experimentarían un alza hacia 2035, de acuerdo con cifras del DIEA y del Ministerio de Agricultura del país. 

Mientras que en 2025 la producción de naranjas alcanzó 116.269 toneladas, se proyecta que dentro de diez años alcance 143.000 toneladas; en limones, la cifra aumentaría de 80.400 toneladas a 109.764 toneladas; y en mandarinas de 77.156 toneladas a 201.600 toneladas.

Por el lado de las exportaciones, que sumaron 60.445 toneladas en 2025 —lideradas por naranjas y mandarinas, con 27.000 y 27.836 toneladas respectivamente—, se proyecta que alcancen 208.925 toneladas en 2035. En este caso, el mayor crecimiento se observaría en mandarinas, con un alza del 334% hasta 120.960 toneladas.

Acuerdo Unión Europea - MERCOSUR

Desde el 1 de mayo comenzará a regir el acuerdo transitorio entre la Unión Europea y el Mercado Común del Sur, tras 20 años de negociaciones. Para Uruguay, uno de los países fundadores, el impacto podría ser gradual, según Bentancur, “aunque Uruguay siempre es un pequeño proveedor que se posiciona con una calidad muy firme".

“No se espera un impacto a corto plazo, pero sí un avance para recuperar mercado con variedades de mejor calidad: color, sabor, productividad y sin semillas”.

De acuerdo con el cronograma, y según lo expuesto por UPEFRUY durante Fruit Attraction Brazil 2026, la eliminación de los aranceles sobre mandarinas, naranjas, limones y caquis, podría tomar entre 4 y 10 años.

Mandarinas y naranjas pasarían de un arancel del 16% y 3,2% respectivamente, a cero en una década. En el caso del limón se reduciría del 6,4% a cero en siete y en caquis se espera que se elimine el 8,8% en un máximo de cuatro años.