miércoles, 3 de agosto de 2022

En residuos de cacao hallan valiosos compuestos antioxidantes

 En la cáscara y la cascarilla se revelan importantes fracciones de contenido proteico y compuestos antioxidantes. El hallazgo abre posibilidades para que el sector cacaotero aproveche los restos que acarrea el proceso de beneficio y transformación del fruto del cacao hasta llegar al delicioso chocolate.

El panorama general en la cadena productiva del cacao es que las etapas de procesamiento de la vaina (también llamada mazorca) generan alto volumen de residuos y existen falencias en su disposición final, por lo que se convierten en foco de contaminación del suelo y el agua.

La profesora Edith Marleny Cadena Chamorro, del Departamento de Ingeniería Agrícola y de Alimentos de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín, trabaja en “intervenir desde la investigación en pro del medioambiente. Estamos en una crisis evidente y notoria por el calentamiento global”, dice.

Su apuesta –junto con otros integrantes de los grupos de Investigación de Ingeniería Agrícola, y de Biofibras y Derivados Vegetales– son los estudios relacionados con el aprovechamiento de residuos de cadenas productivas, y una de ellas es la del cacao, con el que se produce chocolate y de cuyo procesamiento quedan restos correspondientes a la cáscara y a la cascarilla.

Como paso inicial para entender las potencialidades de este alimento, una tesis de maestría indagó por la presencia y cantidad de compuestos bioactivos, minerales, lignina (biopolímero), celulosa y extractivos solubles y lipofílicos.

Anny Quiceno Suárez, estudiante de la Maestría en Ingeniería Agroindustrial, fue quien realizó ese análisis y encontró minerales importantes como potasio, calcio y fósforo, e incluso proteínas, tanto en la cáscara como en la cascarilla de cacao.

Según la profesora Cadena, el valor de la investigación radica en que también se hallaron compuestos con capacidad antioxidante como la catequina y la epicatequina –que ayudan a aumentar la capacidad antioxidante del cuerpo protegiéndolo contra el estrés oxidativo–, presentes también en frutas como la uva.

Otros compuestos interesantes son los alcaloides; dos de ellos, la teobromina y la cafeína, son costosos en alta pureza, por lo que el reto es determinar cómo obtenerlos a partir de los residuos de cacao para comercializarlos, a fin de generar un valor agregado, “e incluso que se pueda crear un nuevo negocio con el cual se vean favorecidos los productores primarios”, señala la docente.

Explica además que “el estudio avanzó en el diseño experimental, y con respecto a la proyección el reto en los extractos con alto potencial antioxidante sería dilucidar la capacidad antimicrobiana y determinar las concentraciones mínimas inhibitorias del crecimiento bacteriano, específicamente relacionado con bacterias cariogénicas, para así desarrollar productos, como por ejemplo crema dental”.

Método

El proceso de beneficio empieza con el despulpado, del cual queda la cáscara, que se somete a secado, molienda y tamizado, y se hace control de tamaño de partículas. Por su parte, el residuo de la cascarilla se genera en la etapa de tostión. El resultado de estos dos procesos genera la materia prima que se recolectó para el estudio.

Con la materia prima, los investigadores realizaron tratamientos previos a través de métodos enzimáticos que aumentan la porosidad del material. Al hacerlo se favorece el contacto con solventes para realizar la extracción, para lo cual también se aplicó la “técnica de fluidos supercríticos”, que permite obtener –con mayor eficiencia– extractos ricos en polifenoles totales, que son precisamente los que contienen los antioxidantes con capacidad antimicrobiana sobre bacterias como Escherichia coli y bacterias del tipo cariogénicas.

Manera de aprovechar los residuos

La profesora comenta que “aunque la cáscara de cacao se puede degradar por el compostaje natural, si no se le hace un buen manejo se convierte en foco de contaminación, pues durante la degradación se generan lixiviados, que a su vez tienen alto grado de acidez que causa daño en los suelos y las aguas”.

“Si bien uno de los aprovechamientos inmediatos de la cascarilla ha sido como material de combustión, al utilizarlo así y como opción para calderas, por ejemplo, no se emplea de forma eficiente el potencial calorífico. Otra manera de generar beneficios es mediante extractos con potencial antioxidante y antimicrobiano”.

Según la investigadora, “la satisfacción de los proyectos dirigidos al aprovechamiento tiene que ver con trabajarlos de manera integrada, por lo que se usan metodologías y técnicas sostenibles mediante las cuales se busca realizar aportes económicos y sociales”.

En el proceso, además de generar conocimiento y plantear alternativas de solución desde la academia, la Universidad ha adquirido oportunidades de alianzas con empresas, asociaciones y cooperativas.







martes, 2 de agosto de 2022

Revierten sexo en plantas de cannabis, importante paso hacia el mejoramiento de la especie

 El uso medicinal y recreativo de la planta de cannabis en diversas partes del mundo ha aumentado la producción y siembra de plantas femeninas, pues su flor se usa para extraer la mayoría de los compuestos; sin embargo, la existencia de especies masculinas sigue siendo esencial para su diversificación genética, entre otros usos en la industria.

En esta línea, el cambio de sexo en las plantas de cannabis se convierte en una alternativa concreta que ayuda a esta problemática, como lo plantea el ingeniero agropecuario Henry Andrés Mejía Londoño, estudiante de la Maestría en Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín.

“Aunque en Colombia la mayoría de los cultivos están enfocados en la producción de flor, por lo que la planta macho no es útil, sí es muy importante para los programas de mejoramiento genético y para obtener nuevas variedades”, explica el magíster.

En ese sentido, el tema puntual de su investigación fue evaluar diferentes métodos de reversión sexual, que consiste en aplicar algunos compuestos exógenos o externos a las plantas femeninas, causando un desequilibrio hormonal en ellas que se manifiesta en la formación de flores masculinas.

El otro reto fue medir la fisiología, es decir, qué pasaba con esas plantas resultado de la reversión sexual.

El método más usado para este procedimiento se base en los compuestos de plata (nitrato y tiosulfato de plata) que interactúan de forma directa como inhibidores de la acción del etileno, hormona encargada de inducir la formación de las flores femeninas.

“Existen otros compuestos que hacen esta misma acción, pues los primeros son muy tóxicos tanto para el operario como para las fuentes de agua y los suelos”.

En su investigación utilizó otros compuestos como la aminoetoxivinilglicina (AVG), 1-metilciclopropeno, ácido giberélico (AG3), además de la interrupción en la frecuencia del fotoperiodo, para ver si el factor lumínico generaba algunas relaciones.

“La reversión sexual se realiza al momento de la floración, que ocurre cuando se reducen las horas luz, ya que el origen de la especie es el Medio Oriente y Asia, cuyo clima mediterráneo está altamente influenciada por la luz (fotoperiodo). En ese momento se aplicaron los tratamientos por medio de dos métodos: uno con una micropipeta directamente sobre el ápice, y el otro rociando un espray en toda la planta”, explica el magíster.

Experimento exitoso

Para realizar estos experimentos de reversión sexual se tuvieron en cuenta diferentes etapas del crecimiento y desarrollo de la planta como la germinación y el trasplante al campo, siempre suplementando el proceso de fotoperiodo con luz artificial, la inducción floral se dio mediante la suspensión de la luz artificial para luego aplicar los tratamientos a estudiar.

“Las primeras formaciones florales surgieron a los 15 días, y al mes se empezaron a realizar los estudios sobre ellas. En total fueron casi 18 meses de experimentos”, afirma el investigador.

Los experimentos arrojaron que con los diferentes tratamientos sí se da una reversión sexual: tanto el AVG como el AG3 fueron efectivos en la formación de flores masculinas y de granos de polen viables, aunque las concentraciones de iones de plata ni los cambios lumínicos fueron efectivos.

Los dos métodos de aplicación también influyeron en los resultados, tanto en el número de flores como en la viabilidad del polen. En el AVG indujo la formación de más flores masculinas, en comparación con las de AG3, además de hacerlo más rápido.

“En las plantas tratadas con AG3 y micropipeta murieron sus ápices, no fueron capaces de recuperarse, a diferencia de los que fueron tratados con el mismo componente por el método del espray, donde sí hubo reversión sexual. Caso contrario ocurrió con el compuesto AVG, que dio resultados con la aplicación directa en el ápice con la micropipeta, pero no con el espray”, agrega.

En la industria esta tesis tiene alta aplicabilidad, sobre todo en procesos de mejoramiento genético, pues la carencia de machos limita los cruzamientos con diferentes variedades, ya que la mayoría tienen sus semillas feminizadas. Así mismo, el ensayo con otros compuestos (diferentes al nitrato y tiosulfato de plata) demostró su bajo impacto para el medioambiente y para los trabajadores en dicha labor.







viernes, 29 de julio de 2022

Extractos de frutas permiten generar mejores desinfectantes de COVID-19

 Maracuyá, lulo y uchuva, entre otras frutas, son la materia prima para “vestir” al óxido de titanio –presente en suelos, ríos y playas ricas en minerales como la ilmenita–, el cual, gracias a esta armadura, se puede activar con la luz de Sol y generar capas aplicables a superficies como paredes, mesas y espejos, entre otros, para atacar bacterias y virus como el COVID-19.

Durante la pandemia mundial por esta enfermedad la solución fue encerrarse, guardar la distancia, usar tapabocas y gel antibacterial; sin embargo, el aprovechamiento de los nanomateriales (compuestos químicos imperceptibles al ojo humano) para buscar mejores soluciones de desinfección no fue tan explorado como se hubiera querido.

La profesora Gilma Granados, del Departamento de Química de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) y líder del grupo de investigación Nano-inorgánica, se preguntó con su equipo cómo utilizar los recursos que se encuentran de manera natural y que son sostenibles –porque no generan residuos ni contaminación– para combatir este virus.

“El óxido de titanio se usa en el control de virus y bacterias; por ejemplo algunas clínicas usan una pintura especial con este material químico, además de lámparas que emiten luz UV, que activan este compuesto y permiten enfrentar situaciones como la pandemia”, asegura la docente.

Sin embargo, la luz ultravioleta es muy dañina para los seres humanos, por lo que la investigación busca modificar la composición del óxido de titanio para que se pueda activar con luz solar, lo cual genera mayores posibilidades de desinfección; la luz UV solo representa el 5 % de la luz solar y no es visible, mientras que el 95 % sí lo es.

Este compuesto químico libera radicales libres como hidroxilo y anión superóxido que se encargan de eliminar bacterias y virus presentes en las superficies.

Aquí es donde entran en escena los puntos cuánticos de carbono, obtenidos como cristales de carbono grafito, al cual se llega por medio de las frutas al someterlas a un reactor que les aplica microondas y que permite que algunas de sus moléculas se conviertan en este nanomaterial.

“Los puntos cuánticos de carbono absorben eficientemente fotones de la luz solar, y además tienen propiedades fluorescentes, acciones que no puede realizar el óxido de titanio”, explica la profesora Granados.

Agrega que “por eso es necesario buscar la forma de que estas dos partes se unan: gracias a que los puntos cuánticos son solubles en agua, se pueden producir reacciones químicas en donde el óxido de titanio se acopla a los puntos cuánticos de carbono, poniéndoselos como un chaleco que le permite obtener los fotones de la luz solar y activarse para liberar radicales”.

Así, el óxido de titanio se puede esparcir y aplicar formando superficies desinfectantes, ya que los radicales se encargan de matar virus o bacterias, en este caso el COVID-19.

Es importante recalcar que estos materiales se utilizan a escala nano, pues solo en esta forma pueden brillar y activarse con la luz solar, de lo contrario el proceso no funcionaría.

La docente Granados menciona que “aunque la producción científica con este compuesto es muy amplia, no se había hecho con este tipo de materiales sostenibles, obtenidos a partir de frutas, por lo que resulta novedoso y muy prometedor para este campo de la química de nanomateriales”.

Un importante avance en este campo se ha dado en España, en donde se tiene, a pequeña escala, una planta que aprovecha la luz solar para que en un reactor de óxido de titanio elimine los contaminantes del agua que llega allí.

“Esta aplicación química puede llegar a hacer que haya otro tipo de soluciones para virus como el COVID-19, que sean sostenibles y no generen contaminación para el medioambiente” concluye la docente, y reflexiona acerca de los geles antibacteriales, sustancias de las cuales aún no se conocen los efectos que pueden tener a largo plazo en los seres humanos.









lunes, 25 de julio de 2022

Uchuva en polvo: método para conservar propiedades naturales de esta superfruta

 Sacándole el jugo a dos importantes tecnologías de transformación de frutas y vegetales, ingeniera agroindustrial de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín obtuvo un polvo de uchuva que conserva las propiedades nutricionales, funcionales y medicinales de esta “superfruta”, y que se podría convertir en un insumo de la industria alimentaria y farmacéutica.

Dicen que lo bueno dura poco, y la uchuva es un buen ejemplo de ello: tiene alto contenido de vitamina C –necesaria para el crecimiento y la reparación de tejidos del cuerpo– y compuestos que protegen las células del envejecimiento prematuro (antioxidantes), sin embargo, se madura muy rápido, lo que afecta su calidad y precio, entre otras cualidades.

Se estima que las pérdidas en cosecha y poscosecha de uchuva en el país pueden alcanzar hasta el 45 % de la producción y Colombia es su mayor exportador en el mundo, aunque la fruta es originaria de Perú.

“Por eso es necesario desarrollar alternativas de procesamiento que sirvan para mejorar la eficiencia y rentabilidad de la cadena productiva mediante su transformación en productos procesados con mayor vida útil”, señala Soany Eraso Grisales, ingeniera agroindustrial magíster en Ciencia y Tecnología de Alimentos de la UNAL Sede Medellín, quien adelantó el estudio.

En el estudio para el procesamiento de uchuva se utilizaron dos tecnologías: el secado por aspersión y la aglomeración; el primero presenta ventajas importantes, como tiempos rápidos de procesamiento, bajos costos energéticos y productos con alta estabilidad y baja actividad de agua; el segundo permite una mayor estabilidad en el tiempo y facilidad de reconstitución de los productos en polvo.

A partir de la pulpa, la semilla y la piel, la magíster Eraso desarrolló un producto aglomerado de uchuva con un 80,5 % de las características instantáneas y que conservó el 70 % de los compuestos antioxidantes de la fruta en estado natural.

Jugo concentrado

Para obtener el polvo de uchuva se tomaron 160 kg de la fruta y se batieron en una licuadora industrial hasta obtener un jugo muy espeso (suspensión) que se vertió en un molino coloidal, el cual se utiliza para moler sustancias con precisión al mismo tiempo que se mezclan.

“Con este proceso de trituración se buscaba que las partículas gruesas quedaran más finas, de entre 100 y 200 micrómetros”.

Una vez alcanzado dicho tamaño, se adicionaron encapsulantes (10,1 % de maltodextrina y 2,2 % de goma arábiga) con el fin de aportar mayor cantidad de sólidos, evitar que el producto se pegue durante el proceso y otorgar el recubrimiento necesario durante el secado por aspersión, proceso en el cual se obtiene el “polvo de fruta”.


La magíster explica que “la aspersión del producto se realiza mediante un disco atomizador que gira a altas velocidades y convierte el líquido en gotas microscópicas; cuando estas entran en contacto con el aire caliente dentro de la cámara de secado, su agua se evapora y se  obtiene  el polvo. Así, de 2.000 g de suspensión se obtuvieron entre 130 y 433 g de polvo de uchuva”.

Destaca además que una de las principales ventajas del secado por aspersión es la rapidez para obtener el producto y la reducción del daño ocasionado por el calor, “se evidenció que el 58 % del polvo correspondía a sólidos aportados por la uchuva y en menor cantidad los encapsulantes, lo cual lo convierte en un producto natural que podría tener mucha proyección en la industria alimenticia”.

Polvo de fruta aglomerado

Se realizó un escalamiento industrial, en una empresa de Medellín, 100 kg de suspensión se sometieron a secado por aspersión y se obtuvieron 15 kg de polvo de uchuva. El polvo obtenido, fue sometido al proceso de aglomeración.

“Este consiste en someter el polvo a un proceso de unión de partículas en una cámara donde estas flotan por acción del aire; las finas se unen para formar otras de mayor tamaño, lo que permite mejorar las propiedades del producto”, explica la magíster.

El aprovechamiento de la estructura completa del fruto de uchuva permitió desarrollar un proceso sostenible en el marco de la economía circular, reduciendo la generación de residuos.

El polvo de uchuva aglomerado obtenido aporta el 15 % de vitamina C en 30 g de porción, con lo cual se prepararía 250 g de una bebida ajustada dentro de la normativa colombiana como un néctar.

La magíster también se resalta que en este mismo tamaño de porción aporta un 217 % de vitamina A, 2,6 % de proteína, 0,23 % de grasa, 35,8 % de fibra dietaría y 8,7 % de carbohidratos totales.

De igual manera, el producto presentó un 58 % más de humectabilidad, lo que quiere decir que al mezclar el polvo en un vaso de agua se disolverá más rápido y sin grumos; y una disminución del 12 % en higroscopicidad, haciendo que absorba menos agua del ambiente y por ende tenga mayor duración en su empaque.







lunes, 18 de julio de 2022

Residuos de papa, materia prima para generar combustibles limpios

 En Facatativá (Cundinamarca) se adelanta un proyecto mediante el cual –por primera vez en el país– se están transformando los residuos de papa sabanera en butanol, solvente orgánico que busca reemplazar el etanol en la mezcla de combustibles fósiles.

El profesor Carlos Alberto Guerrero, de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), explica que “la principal ventaja del butanol con respecto al etanol es su capacidad de mezclarse con la gasolina a una concentración mucho mayor, de hasta 85 %, sin requerir ninguna modificación en los motores diseñados para gasolina o diésel”.

Aunque en Colombia se siembran unas 130.000 hectáreas de papa, que producen alrededor de 2,8 millones de toneladas al año, no todas llegas al mercado; aquellas que no cumplen con estándares de calidad para el consumo, como el tamaño o la forma, o que tienen rastros de plagas, se convierten en residuos que son un problema para los productores.

Un grupo de científicos de la Facultad de Ciencias de la UNAL Sede Bogotá y de la Universidad de Cundinamarca encontraron que las papas rechazadas son una materia prima idónea para elaborar solventes orgánicos –líquidos que se pueden mezclar con la gasolina, como el butanol–, y además se utiliza como disolvente de pinturas, lacas, barnices, resinas naturales y sintéticas, gomas, aceites vegetales, tintes y alcaloides.

En la actualidad no existen en el país estudios sobre las pérdidas de papa durante las labores de cosecha; sin embargo, si esta es similar a la de otros países, oscilaría entre el 17 y 25 %, lo que representaría hasta 181.614 toneladas al año.

Muchas veces los agricultores utilizan las papas rechazadas como compost, es decir que vuelven a poner trozos en el suelo para que genere nutrientes, pero si esta técnica no se implementa bien se pueden producir hongos y daños en las plantas, además de abrir la posibilidad de que lleguen roedores.

El profesor Guerrero, líder del grupo de investigación Aprovechamiento Energético de Recursos Naturales (Aprena), indica que “los residuos de papa representan una alternativa ambiental muy prometedora, mediante la cual los cultivadores le pueden generar un importante valor agregado al tubérculo, además de que las economías de mundo afrontan el reto de reducir la dependencia global de los combustibles fósiles.

Por fases

Para transformar la papa en butanol se adelanta un proceso de tres fases: en la primera se escogen y recolectan los residuos del tubérculo en cultivos del municipio y se llevan al laboratorio, en donde se hacen cortes para obtener trozos pequeños.

La siguiente fase consiste en aplicar hidrólisis, reacción química en la que, por medio de agua caliente (sin que llegue a hervir), se extrae el almidón de la papa, molécula fundamental por sus azúcares, necesarios para continuar el proyecto.

Luego se utilizan dos enzimas: amilasa y amiloglucosidasa, que trabajan sobre el almidón y rompen su estructura para obtener los carbohidratos simples presentes allí, teniendo como principal objetivo extraer glucosa.

Este azúcar es la materia prima del siguiente paso: una fermentación llamada ABE, sigla que indica los productos que son solventes orgánicos  (acetona, butanol y etanol), por medio de bacterias tipo Clostridium.

De estos microorganismos, que se encuentran en los suelos de los cultivos y en las raíces de las plantas, y que por medio de un caldo de nutrientes –como el agar nutritivo, que favorecen su reproducción– se toman muestras en el suelo y raíces para aislar el tipo de bacteria útil para este estudio de producción de butanol.

Por ahora las fases se adelantan en procesos separados, mientras se identifican con precisión las bacterias; más adelante se pueden llevar a fermentar la glucosa para generar butanol, solvente que se puede combinar en mayor proporción con combustibles fósiles.


Las especies más investigadas en la bibliografía sobre este tema han sido: C. acetobutylicum, C. beijerinckii y C. pasteurianum.

Se ha encontrado que el 55 % de la producción de solventes por medio de este proceso es butanol, por lo que es un método que permite obtener buenas cantidades del solvente, en contrastado con el 25 % de acetona y etanol, que no son igual de productivos por medio de esta técnica.

“La investigación se hace a nivel de laboratorio, y el propósito de los resultados es hacer un escalamiento haciendo pruebas en motores en los que se mezcle el butanol con gasolina; es probable que se hagan en la Universidad con otros grupos de investigación o con el SENA”, explica el profesor Guerrero.

Concluye diciendo que “desde la Universidad podemos ayudar a capacitar a estas regiones para se utilicen procesos sencillos y mejorar el aprovechamiento de los residuos de la papa”.






martes, 31 de mayo de 2022

Las mujeres que lideran los cultivos de cacao en el Cesar

 El cultivo del cacao es la gran apuesta de muchos campesinos, entre ellos mujeres, que en el pasado sufrieron con la incursión de los diferentes actores violentos en el Cesar.

Varias fincas de esta región, lideradas por mujeres, formaron parte del recorrido que realizaron por el departamento las investigadoras Claudia Mosquera Rosero Labbé y Lucía Eufemia Meneses Lucumí, quienes lideran el Laboratorio de Paz Territorial, que impulsa en esta región la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede de La Paz.

El cultivo de cacao en este departamento ha crecido en los últimos años de manera considerable, en gran parte por la diversificación que han implementado los campesinos y por los planes de mejora y expansión que se han puesto en marcha.

Las cifras de la Federación Nacional de Cacaoteros son dicientes: mientras en 2019 había 7.260 hectáreas sembradas, hoy son alrededor de 8.200, y se estima que esta producción seguirá creciendo en el marco del Plan Nacional de Renovación de Cacao, cuyo propósito es renovar las tierras de cultivos improductivas.

En Cesar los municipios con mayor producción de cacao son Valledupar, Pueblo Bello, La Jagua de Ibirico, Agustín Codazzi, La Paz, Manaure, Becerril y San Alberto.

En el municipio de Agustín Codazzi, Deybis Coneo es la representante legal de la Asociación de Cacaoteros del Perijá (Asocope), una de cuyas metas es combatir el mito de que la mujer del campo solo se dedica a los quehaceres del hogar, ya que “hemos trabajado mucho por la equidad de género y nos hemos convertido en mujeres empresarias y dueñas de sus cultivos”.

Además de ser la presidenta de la Asociación, Deybis es la secretaria del Comité Intermunicipal de Cacaoteros, donde tiene interacción permanente con la Federación Nacional de Cacaoteros, recibiendo apoyo para los productores locales.

Otra cacaotera entrevistada en el corregimiento Azúcar Buena, en el municipio de Valledupar, es Dora Fuentes Lúquez, quien ha enfrentado la violencia, la discriminación y muchas otras dificultades, que no la han desalentado sino que, por el contrario, sigue firme al frente de su finca, su cultivo de cacao, y desde 2016 como representante legal de la Asociación de Productores de la Mesa (Apramesa).

“Nos gustaría iniciar con la transformación del cacao, pero se necesita acompañamiento, infraestructura y algunas maquinarias que aún no tenemos. Aunque tenemos tostadora, descarrilladora, molinos, moldes, bolas y marca, nos hacen falta otras. Necesitamos un impulso para la comercialización de la chocolatina artesanal”, señaló Dora.

En la vereda Iracal, en el corregimiento Minas de Iracal, municipio de Pueblo Bello, tiene su cacaotal Rocío Pulido Rodríguez, dueña de la unidad productiva El Olimpo. Aunque es auxiliar de enfermería y técnica en salud pública, hoy es una de las cacaoteras más exitosas del Cesar.

Rocío explica que, debido a la situación laboral y económica que sufrió trabajando en el sector salud, decidió volcar toda su energía en la agricultura, una actividad que le ha dado muchas satisfacciones personales y financieras.

Ella fue gestora de la firma de un convenio con Tayronaca, una asociación que agrupa a productores de café y cacao de la Sierra Nevada de Santa Marta, y promueve el intercambio comercial tanto nacional como internacional.

En la finca El Tucán, ubicada a unos 960 msnm en la vereda Casa Grande, del municipio de Manaure, está asentada Johenny Dangond, quien pasó de ser psicóloga en una EPS a emprendedora de chocolates. “Todo comenzó hace unos seis años, cuando compramos la finca con mi esposo para tenerla como lugar de vacaciones y temporadas especiales, con nuestros dos hijos”, comenta Johenny.

Cuando perdió su empleo en la EPS, se dedicó por completo a la transformación del cacao, aprendió a hacer bombones y chocolates que combina con las frutas cítricas que produce esa tierra, con los frutos rojos, con la panela o la caña de azúcar. También incluye almendras, uchuvas, arándanos y chocolate blanco. El nombre del emprendimiento es Cacao Birds.

Uno de sus logros más importantes es la certificación de “Prácticas agrícolas” que les otorgó el Instituto Colombiano Agropecuario y que los califica como producto 100 % natural, porque no usan ningún químico en las plantas de cacao.

Los planes a futuro de estas cultivadores de cacao son seguir cultivando, aumentar el número de hectáreas de cacao en sus parcelas, pensar más adelante en la transformación del producto para obtener más ingresos, y por supuesto que sus productos se puedan exportar a muchos países.







domingo, 15 de mayo de 2022

Guías recuperan mitos indígenas alrededor de plantas y animales

 La biodiversidad de la Amazonia y los mitos de las comunidades indígenas que se asocian con animales silvestres y plantas han sido recopilados en las Guías Etnobiológicas de Colombia, publicación seriada elaborada por un grupo interdisciplinar de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), en las que también se describen las lenguas de estas comunidades, como una manera de preservarlas entre las nuevas generaciones.

" GENTE DE OTROS TIEMPOS "

Las aves, el padre creador las creó: perdices, gallineta, tente,
pava, pava colorada, pava negra... Todas las aves grandes
fueron formadas por el creador. Las aves pequeñas son los
nietos del abuelo de enfriaje, son la alegría y la armonía del
amanecer, pues madrugan a bañarse...

El biólogo Andrés Jiménez, estudiante de la Maestría en Ciencias – Biología de la UNAL, recuerda que “hace cuatro años venimos recopilando el contenido de las Guías –que ya van por la tercera edición– en encuentros con miembros de las comunidades del Medio Caquetá, y aspiramos a realizar una cuarta edición con la comunidad Tucano, en San José del Guaviare, para lo cual ya hemos realizado algunas entrevistas y conformado grupos de trabajo de lingüística y agronomía, entre otros.

“Desde el origen, el abuelo de tabaco creó los seres del mundo de diversas sustancias y ha confiado a sus hijos su palabra. Las primeras humanidades, al no cumplir con esa palabra, fueron castigados y convertidos en animales...”.

Los mitos que mencionan en las Guías reflejan el comportamiento de varios animales, que algunas veces ayudan al hombre y en otras solo quieren hacer daño. “Según el espíritu y la esencia del animal, podemos aprender a relacionarnos tanto en sociedad como con la naturaleza. Por eso se dice que la palabra del abuelo tabaco es la del ‘buen vivir’. Esta palabra guarda conocimientos muy profundos, relacionados con las facultades del ser humano, la ecología, el manejo y funcionamiento de la naturaleza, la biología de la fauna y la flora local. Y es precisamente este conocimiento el que queremos re-valorar, rescatar y difundir para conservar este patrimonio inmaterial invaluable”, señala el biólogo.

La raya, la danta, el bagre, el mico y las aves son algunos de los animales que aparecen como referencia de la riqueza que conservan estas comunidades sobre conocimientos ancestrales de la fauna y la flora. Alrededor de ellos se tejen leyendas que dan cuenta de su cosmogonía (visión del mundo), pero también representan la mejor oportunidad de mencionar su estado de conservación, su utilidad y las principales amenazas que tienen en la región.

Así por ejemplo, en la cartilla 3, sobre el resguardo muinane, del Predio Putumayo, se cuenta que la chicharra se utiliza para curar al niño gago (que tartamudea), la chicharra no lo pica, pero lo asusta; tiene que volar, si no vuela, tienen que traer otra para que el niño hable rápido.

También se dice que la hormiga conga fue castigada por burlarse de la hija de Royima (Padre Creador), y por todo el dolor que le causa a las personas con su picadura. Con el nido de hojarasca que construye la conga del sol –variedad que vive en un árbol– se prepara un remedio para curar el ombligo de los recién nacidos: se tuesta y se le aplica sobre la herida.

Las principales amenazas para estos animales son la minería y las quemas, como lo indican las convenciones que acompañan los dibujos correspondientes.

En cuanto a las plantas, la yuca aparece como parte de los cultivos más importantes dentro de la chagra, pues es la especie más sembrada, diversa, usada y comercializada en sus dos variedades: dulce y amarga. En el contexto amazónico, su diversidad resulta de la dinámica interacción entre la biología de la planta y el conocimiento tradicional sobre el manejo de su cultivo.

Para presentar estos y otros aspectos asociados con dichas culturas, se realiza un trabajo interdisciplinar en el que participan biólogos, agrónomos y lingüistas, entre otros. Todos ellos intercambian información con los indígenas de los diferentes resguardos para crear los contenidos de las Guías.

El biólogo explica que “cada edición de las Guías corresponde a un resguardo diferente: las tres primeras abordan la tradición uitoto, del resguardo Andoque de Aduche; muinane, del resguardo de Villazul; y Predio Putumayo, que también es una comunidad muinane, pero de otro clan”.

“La producción de las Guías ha sido posible gracias al apoyo del Programa de Gestión de Proyectos del Área de Acompañamiento Integral de Bienestar de la UNAL Sede Bogotá, y de proyectos de los profesores Nubia Matta, Angie González, Consuelo de Vengoechea, Juan Echeverry y Johanna Soto, del Departamento de Biología y Antropología, y se seguirá avanzando para cubrir la mayor cantidad de resguardos del país”.

Recuerda además que “la iniciativa surgió cuando David Román, uno de mis compañeros de la UNAL, de ascendencia uitoto y hoy biólogo, me invitó a conocer a sus abuelos nativos en el Amazonas. Desde entonces hemos liderado la elaboración de las Guías, que queremos llevar impresas a las comunidades para que los niños y jóvenes tengan acceso a estos contenidos y puedan revalorar esos conocimientos”.

Leyendas, fichas taxonómicas de plantas y animales, además del vocabulario empleado por cada lengua indígena de esta zona del país, hacen que las Guías sean una completa recuperación de saberes y tradiciones, y además del estado de la biodiversidad en esta rica zona del país. Es un trabajo que también les deja satisfacciones tan grandes como el comentario de un abuelo, quien al ver la primera publicación les dijo que “por fin puedo mostrarle a mi nieta los animales del monte para que ella los dibuje”.