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domingo, 20 de septiembre de 2026

365 plantas medicinales revelan la riqueza de los saberes tradicionales en Santander

 En huertas, jardines y caminos de cuatro municipios de Santander sobreviven cientos de plantas a las que sus habitantes siguen recurriendo para aliviar dolencias, preparar infusiones o conservar prácticas aprendidas de padres y abuelos. Un inventario realizado en la zona norte de la Serranía de Los Yariguíes documentó 365 especies medicinales y 2.830 usos tradicionales, desde los más cotidianos hasta prácticas en las que la relación entre la planta y la curación está mediada por creencias populares.

Detrás de ese inventario está el ingeniero forestal Daniel Mauricio Díaz-Rueda, magíster en Ciencias - Biología de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), quien llegó a la Serranía de Los Yariguíes no como quien descubre un territorio desconocido, sino como quien regresa a una tierra que conoce desde hace años. Nació en Barrancabermeja, sus raíces familiares están en Zapatoca y desde hace unos 15 años estudia la flora de esta zona del departamento.

Ese vínculo personal terminó convertido en su tesis de maestría en Ciencias - Biología de la UNAL, dirigida por Lauren Raz y Diego Giraldo-Cañas, profesores del Instituto de Ciencias Naturales. Entre 2022 y 2024 recorrió los municipios de Betulia, Galán, San Vicente de Chucurí y Zapatoca, donde entrevistó a 76 habitantes de zonas rurales y urbanas para conocer qué plantas utilizan, cómo las preparan y para qué dolencias recurren a ellas.

“Los trabajos sobre etnobotánica en Santander han sido muy pocos, y en esta región particular aún menos. No teníamos un antecedente con el cual comparar, lo más parecido eran las crónicas sueltas de viajeros del siglo XIX, como la de un explorador que en 1836 describió, de paso, las labranzas de maíz, yuca y caña que encontró en territorio yariguí”, explica el investigador Díaz.

Una comunidad borrada del mapa

El nombre de la serranía viene de los yariguíes, una de las comunidades indígenas que habitaron este territorio junto con los guanes. Hoy ambas están extintas.

“Surgieron dos etapas de exterminio. La primera durante la conquista y la segunda cuando se establecieron empresas petroleras en la región del Magdalena Medio, a finales del siglo XIX y comienzos del XX. Esa fue la etapa final y terminaron de arrasar con las comunidades yariguíes que quedaban”, indica.

A la desaparición de los yariguíes se sumó un profundo olvido cultural. Durante años poco se habló de ellos, hasta quedar prácticamente borrados del mapa. Por eso el investigador quiso rastrear si algo de su lengua permanecía en las 727 formas en que la gente nombra hoy sus plantas medicinales. Revisó dos diccionarios antiguos de vocablos tradicionales, en busca de palabras relacionadas con árboles, cultivos o cualquier elemento vegetal.

La búsqueda no arrojó rastros de vocablos yariguíes, y tampoco las personas entrevistadas hicieron referencia a ellos. “Eso nos muestra que ya se ha perdido, por lo menos, la forma de llamar la planta. Si no sabemos cómo la llamaban, mucho menos sabemos qué se perdió con ese nombre”, expresa.

La búsqueda de esos rastros hizo parte de un estudio que tuvo un origen muy concreto. Un colectivo de 30 mujeres de la región, interesadas en elaborar productos con plantas medicinales, quería conocer qué otras especies existían además de las que ya utilizaban. A partir de ellas, Díaz amplió la muestra mediante la técnica de “bola de nieve”: cada persona entrevistada recomendaba a otra que también supiera de “maticas”, hasta llegar a 46 participantes más y completar un total de 76.

Cada “matica” mencionada se convertía, además, en una muestra botánica: una ramita con flores o frutos que Díaz-Rueda secaba y llevaba al Herbario Nacional Colombiano (COL) de la UNAL para compararla con ejemplares de referencia, consultar literatura especializada y verificar su identificación con especialistas en diferentes grupos de plantas.

Escuchar estos saberes también convirtió al investigador en traductor entre dos lenguajes. “Me encontraba con términos coloquiales muy pintorescos, como la descuajadura. Yo preguntaba: ¿pero qué es? Y me explicaban: es cuando el niño se cae, le da diarrea y queda pálido, como desnutrido”. Su tarea era relacionar esas expresiones populares con los términos científicos o médicos correspondientes.

El limón, el rey de las 88 formas de uso

Del inventario final, 193 especies (53 %) son nativas y 171 (47 %) son originarias de otras regiones del mundo, pero con el tiempo fueron incorporadas a los huertos santandereanos, entre ellas el romero, el tomillo, la albahaca y la sábila. La familia con mayor número de especies fue Asteraceae, con 32, seguida de Lamiaceae y Fabaceae.

Pero ninguna planta acumuló tantos usos como el limón. “Fue la especie con más usos que logramos documentar, con cerca de 88. Le sigue la caña de azúcar, con 81”. Entre las preparaciones registradas aparecen desde aguas para aliviar molestias digestivas hasta gotas de zumo diluido que algunas personas utilizan para limpiar los ojos.

“La mayoría de los trabajos que se han hecho en la zona andina en Colombia documentaban máximo unas 200; documentamos 365”, explica el magíster de la UNAL, quien destaca que el inventario fue posible gracias al conocimiento compartido por las personas entrevistadas.

Entre las nativas, una de las que llamó especialmente su atención fue el bálsamo o bálsamo tranquilo (Peperomia foliosa), una pequeña hierba para la cual no encontró estudios químicos. “Vamos a empezar a estudiar qué compuestos activos tiene con colegas del Departamento de Farmacia de la UNAL, porque es una de las nativas con más usos y queremos saber por qué funciona”.

Cuando la planta cura sin tocar el cuerpo

El inventario también llevó a Díaz-Rueda a proponer una distinción entre las diferentes maneras de utilizar estas plantas. Llama “psicosomáticos” a los usos en los que existe contacto con el cuerpo, como tomarse una infusión, hacerse un baño o aplicarse un ungüento. A otros los denomina “psicomágicos”, pues la planta no entra en contacto directo con la persona, aunque las comunidades le atribuyen efectos sobre determinadas dolencias.

Con respecto a las hernias encontró que para curar aquellas que son umbilicales o inguinales hay una práctica tradicional que consiste en poner el pie sobre un árbol, marcar el contorno, retirarlo y luego quitar ese pedazo de corteza. “La creencia es que cuando se cicatriza la herida del árbol, se le cierra la hernia a la persona”.

Además, documentó prácticas relacionadas con otras dolencias; por ejemplo, “para una persona con problemas de azúcar en la sangre, cortan una caña de azúcar, le quitan las hojas y la meten debajo de la cama de quien tiene la dolencia; y para el insomnio las dormideras —unas plantas que cierran sus hojas al tocarlas— se cortan y se meten debajo de la almohada”.

Aunque el 53 % de las personas entrevistadas considera que estos conocimientos se están perdiendo, el trabajo también encontró señales de su permanencia y transmisión entre generaciones. “Una de las entrevistadas decía que la pandemia fue como un antes y un después, porque la gente volvió a buscar sanación con las plantas, y pese a todo, una gran parte sigue transmitiéndole estos saberes a sus hijos”.

Parte de ese conocimiento quedó reunido en una cartilla ilustrada con las 65 especies más utilizadas en la región, acompañadas de fotografías y descripciones. El material fue entregado a las personas que participaron en el proyecto y a bibliotecas locales.









lunes, 15 de abril de 2024

UNAL estudiará potencial medicinal de plantas de la Orinoquia

 “Azufre” y “antibiótico” son plantas que crecen en bosques y jardines de la Orinoquia y que han sido aliadas tradicionales de las comunidades en el tratamiento de moretones, heridas o fiebre. Por primera vez en el país, docentes y estudiantes de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Orinoquia indagarán su propiedades antioxidantes, anticancerígenas y antimicrobianas; los resultados supondrán un valor agregado a la medicina natural.

Las hojas, el tallo y las flores de estas plantas se han utilizado popularmente en los Llanos Orientales para tratar diferentes dolencias, como una tradición de las abuelas; por ejemplo para las heridas se ponen las hojas de antibiótico trituradas sobre la lesión, al que se le atribuye una cicatrización más rápida y que esta no se infecte.

Otro uso común es para bajar la fiebre: las hojas y tallos se ponen al sol y luego se hierven en agua, adquiriendo tonalidad morada; el enfermo se baña con ella y le ayuda a sentirse mejor, todo esto según los saberes populares y lo que expresa la comunidad en Arauca.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce y acepta el papel fundamental de las plantas con propiedades medicinales para satisfacer las necesidades de salud de muchas poblaciones en el mundo, ya que representan una alternativa económica y en ocasiones muy eficaz para tratar diversas dolencias en poblaciones, especialmente en las zonas rurales y económicamente vulnerables.

Aunque la Orinoquia colombiana se caracteriza por su riqueza vegetal de plantas con propiedades medicinales y muchas de estas especies son ampliamente usadas por los habitantes de la región, los estudios sobre ellas son escasos o nulos, lo mismo que los registros sobre sus propiedades biológicas y medicinales, y sobre la identificación de los compuestos bioactivos que sustenten sus propiedades benéficas.

Guiados por la abundancia de la planta en la región y por el uso habitual de la comunidad, la docente de química Mary Cecilia Montaño, de la Unidad de Docencia y Formación de la UNAL Sede Orinoquia, dirige la investigación pionera sobre estas plantas con la participación de los estudiantes Kenny Julián León García, de Ingeniería Química, y Laura Sofía Sogamoso Fernández, del programa de Química de la Sede Orinoquia.

“La investigación fue el punto de partida para crear el Semillero de Investigación de la UNAL Sede Orinoquia (SIUNOR), en el cual, con la participación de estudiantes auxiliares en diversas carreras, se busca explorar las propiedades antioxidantes, anticancerígenas y antimicrobianas del azufre(Tripogandra serrulata) y el antibiótico(Justicia colorifera); además las puertas abiertas están para los estudiantes de la Universidad que busquen proyecto de grado o pasantía y que deseen vincularse”, explica la docente Montaño, líder de SIUNOR.

Las plantas se deben recoger en la mañana, que es cuando tienen más savia, lo que impide que se marchite rápido, después de la colecta se dejan secar a una temperatura controlada durante un tiempo específico.

“Cuando están lo suficientemente secas las trituramos y las sumergimos en alcohol durante varios días para su extracción por maceración; la mezcla se filtra y nos deja un residuo sólido o muy viscoso, del cual hacemos distintos procesos para sus análisis; las muestras se estudiarán en el Laboratorio de Neurociencias del Instituto de Genética de la UNAL Sede Bogotá”, relata la académica.

La actividad antimicrobiana está siendo evaluada por el grupo de investigación Estudio y Aprovechamiento de Productos Naturales Marinos y Frutas de Colombia, de la UNAL Sede Bogotá.

Hallazgos preliminares

Se están realizando pruebas preliminares para evaluar la actividad antimicrobiana de los extractos obtenidos, los cuales han mostrado actividad biológica, es decir los efectos benéficos o adversos de una droga sobre la materia viva, en este caso frente a 3 bacterias: Staphylococcus aureus, Escherichia coli y Enterococcus faecalis, las cuales están asociadas con infecciones respiratorias y gastrointestinales, además del hongo o levadura de género Candida.

Los hallazgos preliminares de esta investigación sugieren que las plantas antibiótico y azufre tienen interesantes perfiles metabólicos y potencial actividad biológica, que podrían ser de gran interés para desarrollar nuevos fármacos o productos naturales. Se espera que los demás resultados confirmen aún más estos hallazgos y exploren con más detalle los mecanismos de acción de los metabolitos identificados.

Por otra parte, los antioxidantes son compuestos químicos que le ayudan al cuerpo a eliminar los radicales libres, unas moléculas que pueden oxidar las células y producir alteraciones en el material genético (o ADN) provocando enfermedades como el cáncer, entre otras, los cuales también están siendo procesados.

La importancia de este estudio radica en su potencial para proporcionar nuevas opciones terapéuticas derivadas de la naturaleza, aprovechando los recursos naturales de la región de la Orinoquia. Además, al involucrar a estudiantes en el proceso de investigación, se fomenta el desarrollo de habilidades científicas y se promueve una mayor consciencia sobre la biodiversidad y el valor de las plantas medicinales en Colombia.

 









jueves, 15 de febrero de 2024

Más que frailejones: así funcionan las plantas de un páramo

 En el Parque Nacional Natural Los Nevados se agruparon cerca de 80 especies de plantas en 5 comunidades, según su predominancia, y se evidenció por qué los frailejones permiten que más cantidad de agua llegue al suelo, o por qué los cojines almacenan el preciado líquido en su estructura. Esta información es crucial para diseñar planes de conservación y restauración frente a la crisis climática y desastres naturales como los incendios forestales.

Colombia alberga alrededor del 50 % de los páramos del mundo en las montañas andinas (cordilleras Occidental, Central y Oriental) y en la Sierra Nevada de Santa Marta. Sin embargo estos siguen siendo ecosistemas desconocidos, ya que la mayoría de los estudios sobre ellos se han hecho a gran escala –de cuenca o paisaje– y pocos sobre las especies.

“Se sabe poco sobre el número de comunidades de plantas que existen, bajo qué mecanismo se asocian y cuáles son sus funciones específicas dentro de la relación agua-suelo-vegetación a pequeña escala (procesos ecohidrológicos)”, menciona María Elena Gutiérrez Lagoueyte, doctora en Ecología de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín e integrante del grupo de investigación Hidrología y Modelación de Ecosistemas, dirigido por el profesor Conrado De Jesús Tobón Marín.

Para hacer más detallado el conocimiento de estos lugares, durante más de 30 meses se trabajó en el Parque Nacional Natural Los Nevados, en Caldas, en donde se evidenció cómo se agrupan las plantas en comunidades, y cómo influyen sus doseles (las copas), tallos, raíces y suelos en el ciclo del agua.

“Los páramos, más que ‘fábricas’ de agua, son reguladores. Un río –su balance hidrológico– es resultado de ‘pequeños pasos’ que ocurren entre la atmósfera, las plantas de ecosistemas como los páramos y el suelo”.

Junto a 18 estudiantes y biólogos, ingenieros forestales y ambientales, la investigadora recorrió diversas áreas ubicadas en alturas entre 3.800 y 4.300 msnm. Allí delimitó por parcelas (58 en total, de 25 m2 cada una) las zonas del paisaje en las que, a simple vista y según estudios previos, dominaban ciertas plantas.

Luego registró cada una de las especies presentes y su cantidad, definiendo así 5 comunidades:

  • cojín: la forma de crecimiento más abundante, con una predominancia del 69 % de plantas en cojín Plantago rigida,
  • pajonal: con una predominancia del 80 % de pastos en macolla, en su mayoría de la especie Calamagrostis effusa,
  • pajonal con frailejones: con una predominancia del 44 % de pastos en macolla y un 30 % de frailejones o rosetas con tallo, de la especie Espeletia hartwegiana,
  • arbustal con pajonal: 47 % arbustos de especies como Diplostephium schultzii y Pentacalia vernicosa, y
  • mixtas: con abundancias similares de cojines, pajonales, rosetas con tallo y arbustos.

“Aunque aún no tenemos muy claro por qué se da una forma tan homogénea, una hipótesis es que lo que vemos ahora es producto de que durante muchos años esta fue una zona ganadera, y en la década de 1960 inició un proceso de recuperación natural cuando fue declarada como Parque Nacional. Quizá los sitios más alterados son los que tienen una vegetación más uniforme e incluso una menor riqueza o cantidad de especies”, señala la investigadora.

¿Cómo interactúa cada planta con el agua?

Para saberlo, durante 24 meses se monitorearon las estaciones de medición de clima, suelos y flujos hídricos. Así mismo, se registró cuánta lluvia cae en la zona, la humedad relativa del aire, la radiación solar y el viento. Acerca de las plantas, con herramientas especializadas (similares a unas pinzas) se midió cuánta agua se pierde a través de la superficie de las hojas (transpiración) y cuánta se pierde sobre el dosel (interceptación); y en el suelo, mediante sensores instalados a distintas profundidades (en la zona de raíces finas), se monitoreo su humedad.

Uniendo todas estas variables se concluyó que la comunidad de pajonal con frailejones es la que deja pasar mayor cantidad de agua hasta la superficie del suelo.

“Los frailejones son las plantas de páramo más altas, tienen un área de copa mediana y en su parte foliar tienen indumentos, unos ‘pelitos’ que hacen impermeables a las hojas: el agua de la atmósfera se deposita allí, y por la gravedad se va escurriendo hasta el suelo sin desperdiciar casi ninguna gota. Además, las hojas muertas quedan adheridas al tallo, lo que deja un ‘vestido’ impermeable adicional”, explica.

En el otro extremo están los cojines, las plantas que más agua almacenan en su parte aérea, pues por encima del suelo forman una estructura densa con sus hojas secas. “Aunque la cantidad de agua que ingresa directamente al suelo es más baja, este permanece con niveles altos de ella gracias al efecto aislante del cojín. Esta función de regulación de la humedad es muy importante, sobre todo para las épocas de menos lluvia”, agrega.

También observó que en todas las comunidades, a 5 cm de profundidad, la humedad del suelo es alta, disminuyendo a los 15 cm, más aun, a los 30 cm, y aumenta de nuevo a los 80 cm, un hallazgo que brinda luces adicionales sobre la dinámica del agua en el suelo, es decir, sobre el funcionamiento de estos ecosistemas como reservorios del vital líquido.


“Esta información es crucial para elaborar correctamente políticas de manejo, conservación y restauración. Entender la función de cada elemento permite planear las acciones de recuperación de las coberturas de vegetación de páramo después de una intervención, como por ejemplo un incendio”, afirma.

“Además, estos hallazgos plantean una reflexión para las autoridades ambientales, pues muy cerca del Parque aún hay suelos con otros usos productivos como la ganadería, lo que también afectaría sus funciones a pequeña y gran escala”, concluye.









viernes, 20 de octubre de 2023

Primer rastreo genético a pronto alivio y anamú, plantas con potencial anticancerígeno

 Aunque durante años se han utilizado para disminuir la inflamación y el dolor, reducir los niveles de azúcar en la sangre o fortalecer el sistema inmune contra virus, bacterias y otros agentes dañinos, hasta el momento no existe suficiente sustento científico sobre los usos de estas plantas. El Proyecto GAT, en el que participan investigadores de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira, avanza en el estudio de su diversidad genética y estructura poblacional.

En su trabajo para la Maestría en Ciencias Biológicas, la bióloga Lina María Tarazona Pulido tomó muestras de anamú (Petiveria alliacea L.) en Cundinamarca, Tolima, Boyacá y Valle del Cauca. En este último departamento funciona el Banco de Germoplasma de Plantas Medicinales del Centro de Experimentación de la UNAL Sede Palmira (Ceunp).

Los muestreos de pronto alivio (Lippia Alba) se realizaron en Tolima, Putumayo y Valle del Cauca, también con muestras del Ceunp.

Los resultados obtenidos hasta el momento muestran que las diferencias genéticas del pronto alivio se encuentran especialmente en grupos de plantas de la misma área, lo que sugiere que estas se mezclan entre sí, ya que su propagación se da mediante esquejes, principalmente.

La diversidad genética de anamú es más notable entre grupos de plantas de diferentes áreas, posiblemente porque no se propagan de forma tan amplia y no son tan conocidas en diferentes comunidades.

Según la investigadora, “al explorar la diversidad genética de estas plantas medicinales se valida su uso ancestral y se pueden asociar sus genes con sus beneficios terapéuticos. Esta aproximación no solo contribuye a conservar la biodiversidad, sino que también puede impulsar su cultivo y producción, mejorar la calidad de los compuestos medicinales y abrir la puerta a nuevas terapias alternativas para el cáncer”.

Para su estudio utilizó RADseq, una metodología de secuenciación de nueva generación basada en la secuenciación asociada con sitios de restricción, la cual le ha permitido explorar gran parte del genoma (conjunto de información genética) de estas plantas sin necesidad de secuenciar el genoma completo, ya que se enfoca de manera eficiente en regiones específicas del ADN o material genético.

Con esta técnica, el ADN se fragmenta de manera selectiva en lugares específicos utilizando enzimas de restricción. Estos “trocitos” se etiquetan y luego se someten a secuenciación, lo que permite entender la información genética contenida en las plantas, en este caso.

“Esta técnica es innovadora para buscar sitios de restricción en áreas del material genético en donde se encuentran diferencias genéticas conocidas como SNP, o polimorfismos de un solo nucleótido, pequeños cambios en la secuencia del ADN que pueden tener un gran impacto en las características genéticas de una especie”, señala la bióloga Tarazona.


La investigación, que forma parte del proyecto GAT: “Generación de alternativas terapéuticas en cáncer a partir de plantas mediante procesos de investigación y desarrollo traslacional, articulados en sistemas de valor sostenibles”, es dirigida por las profesoras investigadoras Diana López y Paula Rugeles, de la UNAL Sede Palmira, y se adelanta en el Laboratorio de Biología Molecular. 

 Su desarrollo ha permitido la colaboración estrecha con las comunidades locales en la siembra y el mantenimiento de las plantas, lo que ha contribuido a conservarlas y aportar al conocimiento de sus beneficios medicinales.










martes, 2 de agosto de 2022

Revierten sexo en plantas de cannabis, importante paso hacia el mejoramiento de la especie

 El uso medicinal y recreativo de la planta de cannabis en diversas partes del mundo ha aumentado la producción y siembra de plantas femeninas, pues su flor se usa para extraer la mayoría de los compuestos; sin embargo, la existencia de especies masculinas sigue siendo esencial para su diversificación genética, entre otros usos en la industria.

En esta línea, el cambio de sexo en las plantas de cannabis se convierte en una alternativa concreta que ayuda a esta problemática, como lo plantea el ingeniero agropecuario Henry Andrés Mejía Londoño, estudiante de la Maestría en Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín.

“Aunque en Colombia la mayoría de los cultivos están enfocados en la producción de flor, por lo que la planta macho no es útil, sí es muy importante para los programas de mejoramiento genético y para obtener nuevas variedades”, explica el magíster.

En ese sentido, el tema puntual de su investigación fue evaluar diferentes métodos de reversión sexual, que consiste en aplicar algunos compuestos exógenos o externos a las plantas femeninas, causando un desequilibrio hormonal en ellas que se manifiesta en la formación de flores masculinas.

El otro reto fue medir la fisiología, es decir, qué pasaba con esas plantas resultado de la reversión sexual.

El método más usado para este procedimiento se base en los compuestos de plata (nitrato y tiosulfato de plata) que interactúan de forma directa como inhibidores de la acción del etileno, hormona encargada de inducir la formación de las flores femeninas.

“Existen otros compuestos que hacen esta misma acción, pues los primeros son muy tóxicos tanto para el operario como para las fuentes de agua y los suelos”.

En su investigación utilizó otros compuestos como la aminoetoxivinilglicina (AVG), 1-metilciclopropeno, ácido giberélico (AG3), además de la interrupción en la frecuencia del fotoperiodo, para ver si el factor lumínico generaba algunas relaciones.

“La reversión sexual se realiza al momento de la floración, que ocurre cuando se reducen las horas luz, ya que el origen de la especie es el Medio Oriente y Asia, cuyo clima mediterráneo está altamente influenciada por la luz (fotoperiodo). En ese momento se aplicaron los tratamientos por medio de dos métodos: uno con una micropipeta directamente sobre el ápice, y el otro rociando un espray en toda la planta”, explica el magíster.

Experimento exitoso

Para realizar estos experimentos de reversión sexual se tuvieron en cuenta diferentes etapas del crecimiento y desarrollo de la planta como la germinación y el trasplante al campo, siempre suplementando el proceso de fotoperiodo con luz artificial, la inducción floral se dio mediante la suspensión de la luz artificial para luego aplicar los tratamientos a estudiar.

“Las primeras formaciones florales surgieron a los 15 días, y al mes se empezaron a realizar los estudios sobre ellas. En total fueron casi 18 meses de experimentos”, afirma el investigador.

Los experimentos arrojaron que con los diferentes tratamientos sí se da una reversión sexual: tanto el AVG como el AG3 fueron efectivos en la formación de flores masculinas y de granos de polen viables, aunque las concentraciones de iones de plata ni los cambios lumínicos fueron efectivos.

Los dos métodos de aplicación también influyeron en los resultados, tanto en el número de flores como en la viabilidad del polen. En el AVG indujo la formación de más flores masculinas, en comparación con las de AG3, además de hacerlo más rápido.

“En las plantas tratadas con AG3 y micropipeta murieron sus ápices, no fueron capaces de recuperarse, a diferencia de los que fueron tratados con el mismo componente por el método del espray, donde sí hubo reversión sexual. Caso contrario ocurrió con el compuesto AVG, que dio resultados con la aplicación directa en el ápice con la micropipeta, pero no con el espray”, agrega.

En la industria esta tesis tiene alta aplicabilidad, sobre todo en procesos de mejoramiento genético, pues la carencia de machos limita los cruzamientos con diferentes variedades, ya que la mayoría tienen sus semillas feminizadas. Así mismo, el ensayo con otros compuestos (diferentes al nitrato y tiosulfato de plata) demostró su bajo impacto para el medioambiente y para los trabajadores en dicha labor.







domingo, 15 de mayo de 2022

Guías recuperan mitos indígenas alrededor de plantas y animales

 La biodiversidad de la Amazonia y los mitos de las comunidades indígenas que se asocian con animales silvestres y plantas han sido recopilados en las Guías Etnobiológicas de Colombia, publicación seriada elaborada por un grupo interdisciplinar de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), en las que también se describen las lenguas de estas comunidades, como una manera de preservarlas entre las nuevas generaciones.

" GENTE DE OTROS TIEMPOS "

Las aves, el padre creador las creó: perdices, gallineta, tente,
pava, pava colorada, pava negra... Todas las aves grandes
fueron formadas por el creador. Las aves pequeñas son los
nietos del abuelo de enfriaje, son la alegría y la armonía del
amanecer, pues madrugan a bañarse...

El biólogo Andrés Jiménez, estudiante de la Maestría en Ciencias – Biología de la UNAL, recuerda que “hace cuatro años venimos recopilando el contenido de las Guías –que ya van por la tercera edición– en encuentros con miembros de las comunidades del Medio Caquetá, y aspiramos a realizar una cuarta edición con la comunidad Tucano, en San José del Guaviare, para lo cual ya hemos realizado algunas entrevistas y conformado grupos de trabajo de lingüística y agronomía, entre otros.

“Desde el origen, el abuelo de tabaco creó los seres del mundo de diversas sustancias y ha confiado a sus hijos su palabra. Las primeras humanidades, al no cumplir con esa palabra, fueron castigados y convertidos en animales...”.

Los mitos que mencionan en las Guías reflejan el comportamiento de varios animales, que algunas veces ayudan al hombre y en otras solo quieren hacer daño. “Según el espíritu y la esencia del animal, podemos aprender a relacionarnos tanto en sociedad como con la naturaleza. Por eso se dice que la palabra del abuelo tabaco es la del ‘buen vivir’. Esta palabra guarda conocimientos muy profundos, relacionados con las facultades del ser humano, la ecología, el manejo y funcionamiento de la naturaleza, la biología de la fauna y la flora local. Y es precisamente este conocimiento el que queremos re-valorar, rescatar y difundir para conservar este patrimonio inmaterial invaluable”, señala el biólogo.

La raya, la danta, el bagre, el mico y las aves son algunos de los animales que aparecen como referencia de la riqueza que conservan estas comunidades sobre conocimientos ancestrales de la fauna y la flora. Alrededor de ellos se tejen leyendas que dan cuenta de su cosmogonía (visión del mundo), pero también representan la mejor oportunidad de mencionar su estado de conservación, su utilidad y las principales amenazas que tienen en la región.

Así por ejemplo, en la cartilla 3, sobre el resguardo muinane, del Predio Putumayo, se cuenta que la chicharra se utiliza para curar al niño gago (que tartamudea), la chicharra no lo pica, pero lo asusta; tiene que volar, si no vuela, tienen que traer otra para que el niño hable rápido.

También se dice que la hormiga conga fue castigada por burlarse de la hija de Royima (Padre Creador), y por todo el dolor que le causa a las personas con su picadura. Con el nido de hojarasca que construye la conga del sol –variedad que vive en un árbol– se prepara un remedio para curar el ombligo de los recién nacidos: se tuesta y se le aplica sobre la herida.

Las principales amenazas para estos animales son la minería y las quemas, como lo indican las convenciones que acompañan los dibujos correspondientes.

En cuanto a las plantas, la yuca aparece como parte de los cultivos más importantes dentro de la chagra, pues es la especie más sembrada, diversa, usada y comercializada en sus dos variedades: dulce y amarga. En el contexto amazónico, su diversidad resulta de la dinámica interacción entre la biología de la planta y el conocimiento tradicional sobre el manejo de su cultivo.

Para presentar estos y otros aspectos asociados con dichas culturas, se realiza un trabajo interdisciplinar en el que participan biólogos, agrónomos y lingüistas, entre otros. Todos ellos intercambian información con los indígenas de los diferentes resguardos para crear los contenidos de las Guías.

El biólogo explica que “cada edición de las Guías corresponde a un resguardo diferente: las tres primeras abordan la tradición uitoto, del resguardo Andoque de Aduche; muinane, del resguardo de Villazul; y Predio Putumayo, que también es una comunidad muinane, pero de otro clan”.

“La producción de las Guías ha sido posible gracias al apoyo del Programa de Gestión de Proyectos del Área de Acompañamiento Integral de Bienestar de la UNAL Sede Bogotá, y de proyectos de los profesores Nubia Matta, Angie González, Consuelo de Vengoechea, Juan Echeverry y Johanna Soto, del Departamento de Biología y Antropología, y se seguirá avanzando para cubrir la mayor cantidad de resguardos del país”.

Recuerda además que “la iniciativa surgió cuando David Román, uno de mis compañeros de la UNAL, de ascendencia uitoto y hoy biólogo, me invitó a conocer a sus abuelos nativos en el Amazonas. Desde entonces hemos liderado la elaboración de las Guías, que queremos llevar impresas a las comunidades para que los niños y jóvenes tengan acceso a estos contenidos y puedan revalorar esos conocimientos”.

Leyendas, fichas taxonómicas de plantas y animales, además del vocabulario empleado por cada lengua indígena de esta zona del país, hacen que las Guías sean una completa recuperación de saberes y tradiciones, y además del estado de la biodiversidad en esta rica zona del país. Es un trabajo que también les deja satisfacciones tan grandes como el comentario de un abuelo, quien al ver la primera publicación les dijo que “por fin puedo mostrarle a mi nieta los animales del monte para que ella los dibuje”.






jueves, 13 de junio de 2019

Como cultivar plantas de flor sanas.

Cultivar plantas es con dedicación amor, y saber ubicarlas en sitios apropiados! 

Dar a una planta el tratamiento adecuado y las condiciones que ellas necesitan para que  las plantas se logren.


 Pero, aunque el tratamiento y las condiciones sean los más idóneos, si el ejemplar adquirido no es de buena calidad será muy fácil sacarla adelante. Una planta que sale de vivero donde a estado sometida a condiciones, casi ideales tiene muy pocas probabilidades de soportar bien las de una casa, que casi nunca le resultará tan propicias.


 Para lograr resultados plenamente satisfactorios es, pues, indispensable adquirir plantas sanas.
Las plantas en sus necesidades se asemejan a las personas, y es mucho más probable que respondan favorablemente a un tratamiento moderado que a uno excesivo .


Cualquiera de sus elementos que precisa una planta determina sus hojas, flores si se le proporciona adecuadamente. 
El agua, el calor , sol y  el abono, los cuidados excesivos son perjudiciales a la planta.
Lo mismo ocurre cuando se escatima con el agua y poco abono. La clave es pues la moderación .


Cambiar de tiesto cuando se salgan las raíces , al iniciarse el crecimiento activo.


 Hay plantas colgantes a las que se les debe mantener muy húmedas.



Hay quienes piensan que abonar una planta es como darle la medicina a un enfermo, eso es falso, es darles alimento para que se mantengan sanas y brillantes.
Las plantas de jardines son de mayor cuidado.

 Fuente:  Investiga PRO-AMBI. 

viernes, 8 de febrero de 2019

Un bello Jardín


La jardinería de el interior de las casas en una bella idea creadora que cuenta con muchos aspecto.


Colorido, fragancia, verdor y su elegante armonía.


Porque cada día es mayor el número de personas que desean armonizar sus ambientes en casas y oficinas.


Es importante aprender a conocer de ellas, como la luz, la cantidad de agua, que nutrientes se necesitan, y la fuente de temperatura.


Podemos suponer con cierta lógica que el cultivo de las plantas dentro de los hogares, data de tiempos antiguos; La planta más antigua del mundo, por ejemplo no habría llegado hasta nuestros días si alguien no hubiera tenido la maravillosa idea de hacerla acrecer en un recipiente para adornar con ella algún rincón de la casa.
Siempre fue maravilloso esperar para que las plantas de interior ocupen un lugar muy importante y poder disfrutar de ellas para todas las personas que aman su compañía.

Fuente : Pro-Ambi. 






jueves, 18 de enero de 2018

"2018 ENCUENTRO CON LA NATURALEZA "

LAS PLANTAS SON UN MUNDO CULTURAL Y DE INVESTIGACIÓN PARA LA HUMANIDAD  





BOLDO
 Conocida por su propiedad en infusión para el ácido úrico.  








EUCALIPTO 
Medicinal y de grandes propiedades , sirve en cocimiento para la artritis.
También es conocida para ayudar a sanar el asma.


VEGETALES.
Un delicioso consomé de vegetales especial para ayudar a controlar la anemia.
ALBAHACA 

Especial para las alergias y regulador del dolor de cabeza, también como aromática para tranquilizar .





TORONJIL

Usado por su aroma para regular el estrés y alergias.




Gracias, y próximas publicaciones sobre las bondades de las plantas medicinales.

Con esta primera publicacion te damos la bienvenida a este nuevo año  2018 .