miércoles, 22 de febrero de 2023

Ciencia y Tecnología Cáscara del Hass, promisoria fuente de antioxidantes y neuroprotectores

 Además de las bondades como abono o en el cuidado del cabello, que tradicionalmente se le ha adjudicado, la piel que recubre a este manjar, del que se producen más de 155.000 toneladas al año en Colombia, es una “minita de oro” en compuestos benéficos para la salud, con potencial farmacéutico como antioxidantes –que frenan el deterioro de las células– y como protectores del sistema nervioso, que sirven para prevenir enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.

Por primera vez en el país, usando una extracción secuencial a altas presiones, investigadores de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira encontraron aceites, carotenoides y fenoles, entre otros compuestos conocidos como bioactivos, en el epicarpio o cáscara del aguacate Hass (Persea americana Mill).

Los compuestos bioactivos se encuentran en las plantas, hojas, flores, frutos y todo lo que se consume de forma natural. Además cuentan con propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y anticancerígenas, que por sus estructuras químicas son preventivas.

El ingeniero Juan Felipe Grisales Mejía, estudiante del doctorado en Ciencia y Tecnología de Alimentos de la UNAL Sede Palmira, destaca que “aplicando dicha tecnología se obtuvieron compuestos como proantocianidinas, presentes especialmente en las plantas y en algunos frutos, las cuales han demostrado tener propiedades antioxidantes y antimicrobianas”.

“El uso de disolventes naturales como ácidos orgánicos, azúcares o aminoácidos, que además de biodegradables son económicos y de baja toxicidad, posibilitó la obtención de compuestos bioactivos de manera eficiente y sostenible”.

Por ejemplo, dichos elementos presentes en la cáscara del Hass, en especial aquellos más afines con el agua, demostraron tener una buena inhibición frente a la acetilcolinesterasa, una de las enzimas responsables del Alzheimer.

“Es decir, posee actividades protectoras del sistema nervioso (neuroprotectoras), que podrían prevenir enfermedades neurodegenerativas. Los resultados tienen el potencial para ser utilizados en el desarrollo de productos farmacéuticos, cosmetológicos y alimenticios” anota el experto, integrante del Grupo de Investigación en Procesos Agroindustriales (GIPA) de la UNAL Sede Palmira.

Altas presiones, técnica que revoluciona la industria tradicional

“Las técnicas de extracción a alta presión responden a las necesidades globales de la industria y a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en comparación con las de baja presión, que generan gases a la atmósfera y deterioran el ambiente”, indica el profesor de la Facultad de Ingeniería y Administración Hugo Alexander Martínez Correa, investigador del Grupo de investigación en Procesos Agroindustriales y director de tesis.

Las extracciones a alta presión permiten modificar algunas propiedades extractivas de los solventes naturales utilizados; aquí la temperatura también juega un papel importante.

El modelo propuesto se basó en los conceptos de biorrefinería y contó con tres etapas en las cuales se obtuvieron compuestos de diferente polaridad de la misma materia prima.

“En la primera etapa se extrajo la fracción lipídica, o de baja polaridad, empleando dióxido de carbono supercrítico; en la segunda se extrajeron los compuestos de mediana polaridad utilizando etanol expandido con dióxido de carbono comprimido, y en la tercera se obtuvieron los analitos de mayor polaridad con agua subcrítica", explica el investigador Grisales Mejía.

Otra de las primicias de este estudio fue el uso de Solventes Eutécticos Naturales (NADES) para extraer y caracterizar los componentes bioactivos de la piel del aguacate, ya que los solventes convencionales comúnmente utilizados en estos procesos, como la acetona y el hexano, tienen algún tipo de toxicidad y dejan residuos dañinos para el ambiente.

Solventes como los NADES se consideran biodegradables, de bajo costo y de baja toxicidad, pueden ser empleados en diversos procesos de extracción y además podrían ser aplicados directamente en productos farmacéuticos, cosmetológicos y alimenticios gracias a que están hechos de ácidos orgánicos, azúcares, aminoácidos, entre otros.

Cáscara de aguacate Hass, residuo prometedor

La cáscara del aguacate Hass representa cerca del 13 % del peso del fruto, mientras que la semilla o la pepa alrededor del 17 %, juntos constituyen el 30 % del fruto en general.

Lo primero que hicieron los investigadores fue evaluar las diferentes mezclas de cáscara y semilla a través de un diseño experimental, para determinar en qué proporción se podía obtener el mayor contenido de compuestos fenólicos y contar con las mejores capacidades antioxidantes y neuroprotectoras, determinadas in vitro. Así, se evidenció que la cáscara fue el residuo con mejores resultados.

Esta investigación se adelantó en los Laboratorios de Química, Bioquímica y Fitoquímica y de Operaciones Unitarias de la UNAL Sede Palmira y del Instituto de Investigación en Ciencias de la Alimentación – del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)– y la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), en donde el estudiante Grisales Mejía realizó parte de la experimentación.







lunes, 13 de febrero de 2023

Bolsas “antihongos” para frutas tropicales

 Si durante la elaboración de los empaques plásticos tradicionales se agregara una cucharadita de ácido láurico, obtenido a partir del aceite de coco, se protegería el tomate de árbol del ataque de hongos como Colletotrichum tamarilloi, alargando en dos semanas el tiempo de vida útil de la fruta. Así se conservan sus valores nutritivos –vitaminas y minerales–, y además se extiende su oferta en mercados y fruterías.

En Colombia el tomate de árbol es una fruta exótica que se da en clima frío moderado y se cultiva especialmente en zonas de Antioquia, Nariño, Cundinamarca, Caldas y Valle del Cauca. Su producción anual promedio supera las 150.000 toneladas.

Aunque después de su cosecha la fruta puede durar en buen estado entre 8 y 10 días, este tiempo se puede acortar ante la presencia de uno de sus enemigos silenciosos, el hongo Colletotrichum tamarilloi, que ataca especialmente los cultivos de regiones tropicales, afectando incluso hasta el 50 % de estos.

Dicho microorganismo está asociado con la antracnosis, una de las enfermedades más severas de las frutas que también ataca el aguacate, el banano y el mango.

Para combatir el daño que produce, se ha identificado que el ácido láurico, un ácido graso presente en aceites vegetales provenientes de almendra, palma, y principalmente del coco, tiene propiedades que ayudan a detener el crecimiento del hongo.

La ingeniera química Lissette Ariza Corredor, magíster en Ingeniería - Materiales y Procesos de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), aprovechó las bondades del ácido y lo implementó como un valor agregado en la producción de bolsas plásticas usadas para almacenar frutas.

“Se utilizó el ácido láurico extraído del aceite de coco porque en esta fruta se obtiene un porcentaje mayor al 45 %, es decir que se necesita una concentración más baja para obtener un efecto antifúngico o antihongos”, explica la investigadora.

Hongos al acecho

Para obtenerlo, se pasó por hidrólisis, un proceso en el que se adiciona aceite de coco y agua en un reactor. Posteriormente este se lleva a un horno precalentado a 220 °C durante 2 horas y así se extrae el mayor componente del aceite: el ácido láurico.

Luego, mediante un proceso de extrusión se incorporó en una máquina el polietileno, material base de los empaques, y se le añadió el ácido láurico en un 5 % –cerca de una cucharadita–. Con ayuda de calor estos dos componentes se funden y crean una película en forma de rollo muy similar al Vinipel.

“Con dicha dosificación se inhibió en un 80 % la acción del hongo, alargando la vida del tomate de árbol por dos semanas, tiempo en el que esta fruta no presentó ningún signo de enfermedad”, señala la magíster.

Para este ensayo se tomaron tomates de árbol limpios y se les inyectaron cepas del hongo obtenidas del Laboratorio de Fisiología Vegetal del Departamento de Biología, con el fin de evaluar el desempeño del empaque antihongos.

Además de la concentración de 5 % de ácido láurico, también se probó con un 10 %, que mostró los mismos efectos, mientras que con el 3 % se tuvo menor eficacia.

La investigadora indica que “con el 3 % se observó que la cáscara se empezó a descomponer en la segunda semana, y con un 5 y 10 % a la tercera semana. A mayor concentración, la durabilidad de la fruta tiene más probabilidad de aumentar”.

Con el 10 % de concentración también dentro de las muestras, se evidenció que este tiene la capacidad de contrarrestar en un 80 % la antracnosis, enfermedad causada por el Colletotrichum gloeosporioides, que amenaza de manera constante la calidad de las frutas.

Estos empaques, que son el resultado del trabajo de investigación liderado por los profesores César Sierra y Diego Alzate, de la Facultad de Ciencias de la UNAL, se podrían implementar en la industria de empaques de alimentos, y con ello frutas como el tomate de árbol se conservarían en mejores condiciones en el mercado.





miércoles, 18 de enero de 2023

Patentan método para obtener compuesto antibacteriano de residuos de aloe vera

 Lo que resulta de los procesos de extracción de gel de aloe vera o sábila se conoce como cutícula y, en Colombia es un residuo que se entierra para que sirva como abono o se desecha. Con este, en la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira crearon un método para obtener un compuesto antibacteriano natural contra Escherichia coli, causante de diarrea o cólicos abdominales cuando se encuentran en el agua o alimentos contaminados. La invención recibió patente de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC).

Una de las inventoras es la ingeniera agroindustrial Sarah Lucía Paz Arteaga, estudiante de la Maestría en Ciencias - Biotecnología en la UNAL Sede Medellín, quien explica que la cutícula de aloe vera se lava y se liofiliza. La liofilización es una técnica que sirve para mantener la viabilidad de los biocompuestos de la materia orgánica, se congelan y el agua del producto se sublima o somete a bajas presiones.

Así, “se obtiene un producto seco que se muele a un tamaño de partícula pequeño. Este material es rico en diferentes compuestos, entre ellos el antimicrobiano. Utilizamos solventes para extraer aquellos de interés, y el material obtenido se sometió a rotaevaporación, para concentrarlo”.

El profesor Harlen Gerardo Torres Castañeda, de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la UNAL Sede Palmira, propuso los solventes de extracción usando una formulación novedosa, e identificó los compuestos mediante técnicas cromatográficas. De esta manera, se detectaron quinonas.

La estudiante Paz comenta que, “en un medio de cultivo o agar bacteriológico, donde los microorganismos crecen muy cómodos, pusimos la bacteria e impregnamos un disco de papel con el compuesto. Corroboramos que alrededor del disco no crecieron bacterias porque el agar cambia de color, se pone espeso, ya no es traslúcido. Cuando no hay crecimiento sabemos que es antibacteriano”.

De esta manera, se confirmó que la cutícula de aloe vera tiene alto potencial por ser de origen natural y por ser específico para un microorganismo, en este caso E. coli, pues muchos de los medicamentos son compuestos químicos a los cuales hombres y animales hacen resistencia, lo que se conoce como resistencia a los antibióticos.

Antibacteriano natural

La estudiante relata que, “la idea de encontrar componentes antibacterianos de una forma particular en la cutícula de la sábila surgió en una la clase de Química Agroindustrial, donde se emplea la metodología de ‘investigación en el aula’, cuando un compañero dijo que dicho resultante se desechaba”.

Agrega que “entonces, a la profesora Liliana Serna Cock, de la UNAL Sede Palmira, le surgió la idea de hacer un macroproyecto que permitiera darle diferentes usos a este residuo agroindustrial, y buscó financiación a través de una convocatoria interna”.

De esta manera, la estudiante se vinculó al proyecto “Método de obtención de un antibacteriano natural extraído de la cutícula de aloe vera activo contra Escherichia Coli”, para el cual se hizo un estudio bibliográfico sobre los usos de los residuos agroindustriales de aloe vera y había estudios que suponían posible efecto antimicrobiano debido a compuestos presentes en la cutícula. En el mismo, participaron la ingeniera agroindustrial, Maira Alejandra Bastidas Mosquera y el profesor Torres Castañeda.

La investigación duró dos años -desde 2016- y tuvo el liderazgo de los docentes y el aporte de sus experiencias en los laboratorios de Bioconversiones y de Química. La profesora Serna Cock se encargó del antimicrobiano y de cómo iba a afectar al microorganismo, y el docente Torres se enfocó en la identificación de los compuestos.

La patente

Alejandro Raigosa, integrante del Equipo Gestor de la Dirección de Investigación y Extensión de la UNAL, indica que tuvieron un aliado para la redacción y formulación, gracias a una convocatoria de Colciencias (actual Minciencias).

El 7 de junio de 2019 se radicó la patente ante la SIC. “Como Universidad debemos consolidar capacidades para articular nuestras habilidades con los aliados técnicos. Es un proceso de cooperación académica, legal y administrativa”, indica.

Además de identificación, valoración y protección de una patente, desde esta Dirección buscan la transferencia hacia la sociedad y el sector productivo. “De nada sirve tener tantas patentes sin ser usadas. Es nuestro énfasis. Tenemos 10 patentes, 9 son de invención y 1 es de modelo de utilidad, y un certificado de modelo de obtentor”, concluye.






martes, 10 de enero de 2023

Entre más viejos son los bosques secos tropicales, más hojarasca producen

 La hojarasca, esa misma que utilizó como metáfora en una de sus obras el Premio Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez, retorna importantes nutrientes al bosque seco tropical -localizado entre los 0-1000 metros sobre el nivel del mar-, ecosistema del que queda menos del 8 % de los 9 millones de hectáreas que tenía su cobertura original. En cuatro departamentos del país, bosques de, entre 6 a 50 años, demostraron que, en la medida en que sean más longevos, producen mayor cantidad de estas valiosas hojas.


Mónica González, bióloga de la Universidad Nacional de Colombia, segura que, “el estudio de la edad de los bosques en relación con la producción de la hojarasca, determinó que cada año de vida que estos van sumando, la producción de hojarasca incrementa 2.500 kilogramos por hectárea al año”.

En el ejercicio se incluyeron bosques de Antioquia, Bolívar, Tolima y Nariño, en este último se hallaron los más jóvenes y en Bolívar y Antioquia los más longevos.

La investigación evidenció también que durante la época seca, los nutrientes tienen un efecto importante sobre la producción de hojarasca, debido a que el suelo en dicha temporada, genera un ambiente que ayuda a tolerar el estrés que se da por la sequía.

Agrega que, “cuando llega la temporada de lluvia, nutrientes como el carbono, nitrógeno y fósforo que estaban inmovilizados con la sequía, empiezan, de manera progresiva, a ser liberados  en el ambiente, dándole continuidad al ciclo del ecosistema”.

Los bosques viejos o maduros, a diferencia de los jóvenes, tienen menor radiación al igual que temperatura, y se le atribuye una mayor humedad.

Por su franja altitudinal y por la fertilidad de sus suelos, en el ecosistema de bosques secos tropicales se han establecido ciudades como Cali, Cartagena, Barranquilla o Sincelejo, lo cual ha impactado de manera significativa en la reducción de su cobertura. A esto se suma la intervención de prácticas agropecuarias y la minería.

En Colombia este tipo de bosques están distribuidos en sus seis regiones, y se caracterizan por tener una marcada estacionalidad de épocas de sequía y de lluvias, es por ello que fauna y flora ha tenido que adaptarse al déficit de agua o estrés hídrico.

Precisamente, la pérdida de hojas que da origen a la hojarasca, es una estrategia que utiliza la vegetación para sobrevivir ante largos periodos de dichas condiciones.

Monitoreo y análisis

La investigación se apoyó en cuatro plataformas con bases de datos. Entre ellas, la del Instituto de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt que preserva información sobre la hojarasca, los nutrientes del suelo y el clima, de 48 parcelas de bosques secos tropicales en el país.

Adicional a esto, de manera aleatoria, en cada una de las parcelas se colocaron 4 trampas para hojarasca hechas con malla. Durante un año se realizaron en total 4 colectas de cada una de  ellas y el material recogido fue pesado. Para hacer el análisis estadístico de todo el compendio de datos obtenidos, se utilizó un software R.

Vale destacar que esta investigación está enmarcada en el proyecto “Evaluación de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos del bosque seco tropical”, dirigido por la profesora Beatriz Salgado de la Facultad de Ciencias de la UNAL y liderado por el Instituto Humboldt.

 





 


martes, 20 de diciembre de 2022

Piña en polvo, otra forma de aprovechar sus nutrientes

 El desarrollo de alimentos novedosos y ricos en nutrientes puede representar una solución para el desperdicio de alimentos como las frutas. A partir de la pulpa, pero también de la cáscara y del corazón, los cuales suelen ser desechados, se ha obtenido un polvo de piña rico en fibra y antioxidantes. En este momento se está exportando a países asiáticos.

Según el Departamento Nacional de Planeación (DNP), en Colombia se desperdician cerca de 10 millones de toneladas de alimentos al año, de los cuales el 62 % corresponden a frutas y hortalizas, por ser productos altamente perecederos.

Esta problemática genera impactos negativos, tanto ambientales como económicos. Por eso, Lina María Cardona Velásquez, candidata a Ph. D. en Ciencia y Tecnología de Alimentos de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín, decidió aportar a la solución, dedicándose a desarrollar un producto que ayudaría a incrementar la vida útil de la piña, en un trabajo conjunto con el Grupo de Investigación Alimentos Funcionales (GAF) de la Sede.

“Aproveché la cáscara y el núcleo o corazón de la piña, incorporándolos en el procesamiento de un alimento con alto contenido nutricional, con las características similares a las de la fruta fresca”, explica la investigadora.

Para crear este nuevo alimento se integraron dos tecnologías: el secado por atomización y la aglomeración por lecho fluidizado.

En el secado por atomización, el alimento en estado líquido (llamado suspensión coloidal) ingresa a una cámara con aire caliente, pasa a través de un disco atomizador que gira a grandes velocidades convirtiendo el líquido en microgotas que, al entrar en contacto con el aire caliente, se deshidratan formando las partículas de polvo.

“Con esta tecnología el alimento se somete al calor durante un tiempo corto, por eso sus compuestos nutricionales no sufren tanto daño como con otras técnicas de deshidratación; sin embargo, el polvo que se obtiene es de difícil reconstitución, es decir que se queda en grumos, como pasa con la leche en polvo, por ejemplo”, destaca la investigadora.

Para resolver este inconveniente se utilizó la segunda técnica, aglomeración por lecho fluidizado, que consiste en someter las partículas del polvo a movimientos aleatorios en una cámara, por acción del aire y la adición de un líquido aglutinante; así, al chocar contra la cámara y entrar en ellas, generan uniones que forman partículas más grandes, haciendo que se mejoren propiedades como la fluidez y el tiempo de reconstitución del polvo.

“Así garantizamos que el producto funcione como instantáneo. Además, le agregamos jengibre y vitamina C con el fin de obtener un resultado con mejores características nutricionales”, señala.

El desarrollo del este nuevo alimento se realizó en cuatro etapas. En las tres primeras, a través de análisis estadísticos y modelamientos matemáticos, se optimizaron las variables del proceso para obtener la suspensión. “La idea era obtener un producto con altos estándares de calidad, con las mejores características físicas, fisicoquímicas y nutricionales posibles”, indica.

En la cuarta etapa se realizó un estudio de almacenamiento durante seis meses para determinar la estabilidad del producto obtenido. Se encontró que después de la aglomeración el producto disminuyó su tiempo de reconstitución a 7 segundos en comparación con el polvo que se obtuvo después del secado por atomización que era de 270 segundos.

Por otro lado, el polvo aglomerado tuvo una alta capacidad antioxidante y alta concentración de compuestos activos como fenoles y flavonoides. Por otro lado, si una persona diluye 30 gramos del polvo en un vaso de agua y lo bebe, estará tomando más del 90 % de la vitamina C recomendada como consumo diario por la Organización Mundial de la Salud.

“Con este producto innovamos en la industria de los alimentos, pues aunque el secado por atomización se viene utilizando hace muchos años, la integración de este con la aglomeración por lecho fluidizado no ha sido casi explorada en alimentos en polvo a base de frutas u hortalizas. Esta tecnología se ha aplicado especialmente en la industria farmacéutica”, complementa la investigadora Cardona.

El proyecto de investigación contó con el apoyo del Ministerio de Ciencia Tecnología e Innovación y de la empresa antioqueña Proexcar, que ya había iniciado un camino en la pulverización de productos para cárnicos.

“Ahora están desarrollando nuevas líneas de proceso, implementando estas dos tecnologías para la pulverización de productos de fruta. Nosotros hicimos las pruebas piloto y el escalamiento industrial, ahora ellos están utilizando los métodos para elaborar esta materia primera (el polvo de piña) y comercializarla con otras empresas que la utilizan en sus productos. El polvo ha sido tan exitoso que en la actualidad es exportado también a países asiáticos”, concluye la candidata a doctora de la UNAL.







lunes, 12 de diciembre de 2022

Sorprendente diversidad del coral encaje en el Gran Caribe

 El coral de encaje rosado es delicado y de colores brillantes, se agrupa en pequeñas colonias y suele habitar en zonas entre poco profundas y a más de 100 m. El género Stylaster tiene más de 90 especies en todo el mundo y pasa desapercibido para la mayoría de las personas, pero un nuevo estudio analizó su distribución y conexión poblacional –es decir cómo se relacionan– en las zonas del Atlántico tropical occidental (Caribe y Brasil) y oriental (África).

Además de su belleza, el coral de encaje rosado sirve como “vivienda” de varias especies marinas, como por ejemplo gusanos, estrellas de mar, erizos y peces. En conjunto, como parte de los arrecifes coralinos, el ecosistema protege las costas de la erosión y las tormentas, además de ser fuente de ingresos para las economías locales y proporcionan empleo a través de la pesca.

El 24 % de los arrecifes del mundo están en riesgo inminente de colapso debido a la presión humana, por el comercio mundial de coral para su uso en acuarios o como joyas.

Es así como las inadecuadas prácticas de manejo de la tierra, como la liberación de sedimentos, nutrientes y contaminantes en los océanos, están haciendo daños irreparables en el frágil ecosistema del arrecife.

La profesora Luisa Dueñas, de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Bogotá, menciona que “consideramos importante basar nuestra investigación en el estudio del coral de encaje, ya que, aunque es diverso, se conoce poco de la distribución de sus poblaciones y la relación entre ellas”.

Para la investigación, mediante buceo técnico se recolectaron 157 muestras del coral Stylaster roseus en el Gran Caribe, con localidades en Belice, la Colombia oceánica (San Andrés, Providencia, Roncador, Serrana) y continental (Cartagena, Parque Nacional Natural Corales de Profundidad), en Curazao, Trinidad y Tobago y Grenada, y en el Atlántico occidental de Brasil (Rocas, Noronha, Pernambuco, Bahía).

También se recogieron 28 muestras del coral Stylaster blatteus en el golfo de Guinea (Príncipe, São Tomé) en África para saber cómo se relacionaban estas dos especies”, menciona la bióloga Dueñas.


“Las muestras se preservaron en etanol o soluciones salinas, para después procesarlas en el laboratorio. Luego se extrajo el material genético o ADN, y en este caso usamos una región de la mitocondria ya que es suficientemente variable para brindarnos información sobre las relaciones de los individuos dentro y entre poblaciones, así como la historia ancestral de la especie”, explica.

Posible nueva especie

A partir de la información genética de las muestras recolectadas en África Probó que, en efecto, S. blatteus es una especie diferente a la que habita en el Atlántico occidental (S. roseus).

Por otro lado, para la especie S. roseus del Atlántico occidental se evidenció una separación de las muestras del Caribe y de Brasil, que sugiere hallazgo de una nueva especie.

“El tiempo de separación de las muestras del Caribe y Brasil concuerda con el inicio del flujo del río Amazonas hacia el Atlántico, lo que probablemente contribuyó a separar las poblaciones de este coral y generar una barrera que evita el intercambio genético. Por lo tanto, es necesario hacer estudios morfológicos adicionales para confirmar el hallazgo de la nueva especie”, resalta.

Así mismo, para las poblaciones del Caribe se encontró una diversidad muy alta y una estructura poblacional particular, debido a que las larvas de estas especies no viajan trayectos muy largos en el agua.

“Apenas nacen, se fijan y crecen en el mismo arrecife, esto hace que, a diferencia de sus primos, los corales duros, el coral encaje tenga poblaciones más cerradas y menos conectadas geográficamente con otras ”, afirma la investigadora.

Este estudio es una herramienta útil para conservar las especies, porque demuestra que pueden vivir, permanecer, reproducirse y multiplicarse en el lugar donde se encuentran trayendo un gran beneficio al ecosistema y a la comunidad.

Además, es importante “porque les permite a los decisores tener conciencia y diseñar planes a favor de la conservación de la especie, pues entienden que las poblaciones del coral encaje son mucho más vulnerables que otras especies de coral. También para poner en marcha planes de manejo efectivos, es necesario tener en cuenta las particularidades de los organismos que habitan en el arrecife”.

Esta publicación es producto de una colaboración interinstitucional y binacional entre Colombia y Brasil.

 






viernes, 2 de diciembre de 2022

Cacao de Arauca con potencial para la exportación a Europa

 Arauca es el segundo mayor productor de cacao del país, una actividad que beneficia a cientos de familias y que podría tener mayor proyección internacional si se establecieran estrategias como la optimización de prácticas agrícolas y se impulsa a la asociatividad.

Expertos invitados al evento “Estrategias para la internacionalización de la producción agroindustrial de la región Orinoquia”, organizado por la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Orinoquia, recordaron que en 2021 se produjeron 69.000 toneladas de cacao, de las cuales 7.900 se cosecharon en Arauca, especialmente en los municipios de Tame, Arauquita y Saravena.

La ingeniera agrónoma Yael Lizárraga, consultora sobre el mercado francés, aseguró que las propiedades de la producción y transformación del cacao en el departamento le permitirían exportar a los países de la Unión Europea. Sin embargo, para que eso se dé, los productores deben primero conocer el tipo de consumidor qué es, y después trabajar en el embalaje de los productos, el etiquetado y la certificación BPA (buenas prácticas agrícolas).

Las BPA, promovidas incluso por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), garantizan una sostenibilidad ambiental, económica y social de los procesos de producción y posproducción con el fin de tener productos agrícolas seguros y saludables.

Según el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), en 2019 el departamento de Arauca contaba con 55 predios de cacao certificados con BPA.

“Dicha certificación es necesaria para exportar productos a la Unión Europea, ya que garantiza que todas las etapas de producción se han realizado de manera correcta y según los intereses de los consumidores de la región”, menciona la ingeniera Lizárraga.

Nelsy Rondón, gerente del clúster de cacao del departamento, señaló que otro reto que afrontan los cacaoteros se relaciona con la “denominación de origen del cacao araucano”, con la que podrían lograr un mayor reconocimiento nacional e internacional.

“Es un esfuerzo para lograr un posicionamiento de marca e integrar a más productores y que las características tengan un reconocimiento masivo”, enfatizó.

En esta idea coincidió Jairo Caballero, supervisor Nacional de la Federación Nacional de Cacaoteros (Fedecacao), quien dijo que “para consolidar la producción de cacao en la región es necesario impulsar estrategas de asociatividad fuertes”.

El cadmio, un problema a superar

El cadmio es un metal pesado que se encuentra de forma natural en la tierra, unido a la materia orgánica o en la solución del suelo, de donde puede ser absorbido por las plantas como la del cacao y acumularse en las almendras.


La ingeniera Lizárraga afirmó que “en el mundo existe una preocupación por garantizar la inocuidad de los alimentos, es decir que estén libres de componentes que pongan en peligro la salud. En 2015 la Unión Europea aprobó el Reglamento 488, mediante el cual regula el límite de cadmio en el cacao y sus derivados”.

Según la normativa, si los productores araucanos quisieran exportar cacao deben garantizar que el chocolate en leche, con un contenido de materia seca total de cacao superior al 30 %, debe tener un nivel de cadmio de 0,10 mg por kilo; si supera el 50 % debe ser de 0,30 mg por kilo, y si es inferior al 50 % de 0,80 mg de cadmio por kilo. Así mismo, el porcentaje de cadmio admitido en cacao en polvo debe ser de 0,60 mg por cada kilo.