Mostrando entradas con la etiqueta galletas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta galletas. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de diciembre de 2024

Tortas y galletas libres de gluten se preparan con residuos de la semilla de sacha inchi

 Mediante un proceso conocido como prensado en frío, que consiste en extraer el aceite de la semilla de sacha inchi sin usar calor, se obtiene una especie de torta, un subproducto que a pesar de su alto contenido proteico suele desecharse o utilizarse como alimento para animales. En lugar de verlo como algo de poco valor, una investigadora de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) lo utilizó para elaborar tortas y galletas libres de gluten, proteína que se encuentra en los cereales como el trigo, la cebada, el centeno y la espelta, pero al que algunas personas presentan intolerancia.


El sacha inchi o maní de los incas (Plukenetia volubilis) es una planta oleaginosa trepadora, autóctona de la Amazonia; su semilla está compuesta por una cáscara no comestible (30-35 %) y una almendra que sí lo es (65-70 %), y que es rica en lípidos y ácidos grasos como omega 3, el cual contribuye a mantener el funcionamiento normal del cerebro, entre otros aportes. De ella se está obteniendo un aceite rico con aplicaciones para la industria alimenticia y cosmética.

Leidy Paola Cortés Vega, estudiante de la Maestría en Ciencia y Tecnología de Alimentos de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNAL, quien investigó cómo agregarle valor al cultivo de sacha inchi y encontró un nuevo uso en pasteles horneados, explica que su idea es que cualquier agricultor, ya sea del Amazonas, del Cauca, o de Cundinamarca, pueda acceder a estos productos.

Así, con su proyecto –enmarcado dentro del Sistema General de Regalías– creó una receta fácil de reproducir, que además tiene alto valor nutricional. Para ello reemplazó en las preparaciones de las tortas hasta el 100 % de la harina de trigo por harina de sacha inchi, y obtuvo productos con un alto contenido de proteínas vegetales (entre 8 y 10 %) y de ácidos grasos poliinsaturados (88 %), o sea la grasa buena para el cuerpo –especialmente omega 3–, gracias a la sustitución del 5 al 10 % de grasa vegetal por aceite de esta prodigiosa semilla.

Uno de los principales beneficios de esta receta es que la harina de sacha inchi es 100 % libre de gluten, lo que la hace apta para personas con intolerancia a este o con enfermedades como la celiaquía, una afección del sistema inmunitario que inflama la parte superior del intestino delgado causando desnutrición, diarrea y anemia, entre otros síntomas, y que afecta aproximadamente al 1 % de la población colombiana.

También se realizó una evaluación sensorial de las tortas con 80 consumidores de la UNAL, quienes las describieron como de buen sabor, buena apariencia, color agradable, ligeramente dulce con un sabor predominante a nuez o maní, y le dieron una calificación de 7,2 en una escala de 1 a 10.

Transferencia tecnológica para productores

Además de las tortas también se prepararon galletas a base de avena y nueces, a las que se les añadió harina de sacha inchi. “El objetivo es que estos productos, como las tortas y galletas, sean saludables y fáciles de elaborar, no solo para que los agricultores los consuman, sino también para que la industria alimentaria los emplee”, señala la investigadora.

El proyecto también incluyó un componente de transferencia tecnológica, en el que se capacitaron agricultores de diversas regiones del país sobre el uso del aceite y la torta de prensado de sacha inchi en la producción de alimentos. Así, se busca no solo crear productos de valor agregado, sino también ofrecer nuevas fuentes de ingresos a los productores de este cultivo en Amazonas, Cauca y los Santanderes.

La iniciativa, más allá de su enfoque en la creación de productos alimenticios, es un ejemplo de cómo un cultivo tradicional se puede transformar mediante el uso de tecnologías innovadoras para beneficiar tanto a los consumidores como a los productores, impulsando el desarrollo económico y mejorando la salud pública





martes, 24 de septiembre de 2019

Galletas y pasteles a partir de almidón de papa nativa



La evaluación de la aptitud agroindustrial del almidón de papa nativa de
Nariño-(Colombia) ,determinó que es un ingrediente funcional para elaborar productos de panadería, lo que representa una oportunidad de crear alimentos con un valor agregado y una ventaja competitiva en la industria.

En este se identificó que algunas variedades de papas nativas de la región (Solanum phureja) se han perdido por su escasa demanda en el mercado, lo que trae como consecuencia una pérdida paulatina de la diversidad genética del recurso agrícola.

A raíz del problema, que se ha vuelto recurrente en Nariño, el proyecto justifica el rescate de estas variedades que exhiben características que se pueden aprovechar industrialmente para darle un valor agregado a este producto de importancia regional.


Hasta el momento se han evaluado más de 132 variedades nativas para determinar su comportamiento agronómico y sus potenciales usos.

 Para el caso específico de la caracterización de las variedades nativas, considerando la extracción de almidón, la investigación de la estudiante Chaves mostró que algunas variedades de Solanum phureja tienen mayor contenido de este que las variedades de S. tuberosum (especie de papa que normalmente se comercializa en el mercado).



Con base en los datos obtenidos es posible concluir que ciertas variedades cuentan con una ventaja industrial por obtener mayores rendimientos en la extracción de este carbohidrato de alta demanda.

 Propiedades del almidón de papa
Durante el desarrollo del proyecto se estudiaron algunas aplicaciones alimentarias del almidón, estableciendo formulaciones en productos de panificación como galletas y pasteles, las cuales se trabajaron en conjunto con los agricultores.

El objetivo de esta investigación inédita es que los productos desarrollados se puedan extrapolar a un escenario real para su futura comercialización.
La metodología comprende la evaluación de propiedades fisicoquímicas y funcionales del almidón de papa nativa, como por ejemplo los índices de absorción de agua y de solubilidad en agua; la absorción de aceite; el poder de hinchamiento y emulsificante; y el contenido de amilosa y amilopectina, entre otras.


Los resultados han evidenciado diferencias con respecto a las propiedades del almidón de maíz (el más utilizado por la industria de panificación) que, según su aplicación, pueden representar ventajas tecnológicas y funcionales.
 En el caso de los productos de panificación, el almidón de papa es un potencial insumo para desarrollar productos sin gluten o con menor contenido de grasa.


Así mismo la metodología incluye el desarrollo del producto final, en el cual se evalúan las propiedades de la masa, el componente nutricional, las características físicas y químicas del producto, y por último la estimación de su vida útil y evaluación sensorial.

La escogencia del almidón de papa en productos de panificación responde a varios factores: primero, la industria es una de las más rentables, y aunque este es ligeramente más costoso que el de maíz, su inclusión en productos de panadería hace que sea un proceso económicamente viable para el aprovechamiento de la papa nativa.

Además los productos de panificación gozan de gran popularidad en el mercado gracias a su precio y facilidad tanto para el almacenamiento como para la comercialización.

Segundo, en el contexto nacional del cultivo, según el Ministerio de Agricultura, el consumo de papa en Colombia alcanzó en 2018 las 2.782 millones de toneladas en productos frescos y procesados, con un aumento de alrededor de 30.000 toneladas frente a las 2.751 millones consumidas en 2017.
En el sur del país el 20 % del área sembrada se concentró en Nariño, lo que convierte a este departamento en el tercero con mayor área sembrada después de Cundinamarca (37 %) y Boyacá .

“Investigaciones como esta representan un esfuerzo para preservar la riqueza genética de la papa y un gran avance, pues con los resultados no solo se espera desarrollar nuevos productos, sino que en un futuro esto pueda ser una idea de negocio que se lleve a la realidad”, concluye la investigadora Chaves.