Argentina logró un avance estratégico en su vínculo
comercial con Japón tras acordar una actualización del protocolo
fitosanitario para la exportación de cítricos frescos.
El entendimiento fue alcanzado entre el Servicio Nacional de
Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y el Ministerio de Agricultura, Silvicultura y
Pesca de Japón (MAFF).
El principal cambio consiste en la modificación del sistema
de verificación del tratamiento cuarentenario. A partir de ahora, se dejará
atrás el esquema de controles permanentes en origen por parte de inspectores
japoneses, para pasar a un sistema de auditorías in situ, que
podrán realizarse al inicio o durante la temporada, o incluso prescindir de la
presencia física, según la evaluación de las autoridades japonesas. En este
marco, Japón también adecuó su normativa interna para respaldar el nuevo
procedimiento.
Al respecto, el presidente de la Federación Argentina del
Citrus (Federcitrus), José Carbonell, explicó a Portalfruticola.com.que
este avance permitirá optimizar los procesos de control sin afectar las
garantías fitosanitarias exigidas por uno de los mercados más rigurosos del
mundo, al tiempo que generará una reducción de los costos operativos y
logísticos asociados a la exportación.
Indicó que “con este nuevo acuerdo, la inspección se realiza
en destino, lo que significa una simplificación y un ahorro importante en el
costo operativo de la exportación”, aunque aclaró que el impacto económico
variará según el volumen exportado.
Japón es actualmente un destino de bajo volumen para los
cítricos argentinos, concentrado casi exclusivamente en el limón. Sin embargo,
se trata de un mercado relevante por su nivel de precios y por el valor
estratégico que implica mantener presencia en él.
Cítricos argentinos
El presidente de Federcitrus explicó que la exigencia del
protocolo de frío, sumada a la alta sensibilidad del limón a las bajas
temperaturas durante el transporte, ha sido históricamente uno de los
principales desafíos para exportar a ese destino.
En ese sentido, remarcó que el nuevo esquema “es una
demostración de confianza hacia el sistema sanitario nacional” y consideró que
genera incentivos adicionales para incrementar el interés exportador.
En cuanto al contexto productivo, el dirigente señaló que la
industria cítrica observa la próxima campaña con “mesurado optimismo”,
impulsado por los bajos stocks de jugos y derivados industriales a nivel
mundial, lo que incrementa la demanda internacional. No obstante, advirtió
sobre la preocupación que genera el exceso de lluvias en el norte y oeste de
Tucumán, una de las principales zonas productoras.
“Estamos atravesando uno de los veranos más lluviosos de la
historia, lo que dificulta los trabajos fitosanitarios en una etapa clave del
crecimiento del fruto”, afirmó.
Finalmente, indicó que proyectan realizar una estimación oficial de la campaña a principios de marzo, aunque anticipó que podría ser, al menos, similar a la del año pasado.




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