martes, 20 de diciembre de 2022

Piña en polvo, otra forma de aprovechar sus nutrientes

 El desarrollo de alimentos novedosos y ricos en nutrientes puede representar una solución para el desperdicio de alimentos como las frutas. A partir de la pulpa, pero también de la cáscara y del corazón, los cuales suelen ser desechados, se ha obtenido un polvo de piña rico en fibra y antioxidantes. En este momento se está exportando a países asiáticos.

Según el Departamento Nacional de Planeación (DNP), en Colombia se desperdician cerca de 10 millones de toneladas de alimentos al año, de los cuales el 62 % corresponden a frutas y hortalizas, por ser productos altamente perecederos.

Esta problemática genera impactos negativos, tanto ambientales como económicos. Por eso, Lina María Cardona Velásquez, candidata a Ph. D. en Ciencia y Tecnología de Alimentos de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín, decidió aportar a la solución, dedicándose a desarrollar un producto que ayudaría a incrementar la vida útil de la piña, en un trabajo conjunto con el Grupo de Investigación Alimentos Funcionales (GAF) de la Sede.

“Aproveché la cáscara y el núcleo o corazón de la piña, incorporándolos en el procesamiento de un alimento con alto contenido nutricional, con las características similares a las de la fruta fresca”, explica la investigadora.

Para crear este nuevo alimento se integraron dos tecnologías: el secado por atomización y la aglomeración por lecho fluidizado.

En el secado por atomización, el alimento en estado líquido (llamado suspensión coloidal) ingresa a una cámara con aire caliente, pasa a través de un disco atomizador que gira a grandes velocidades convirtiendo el líquido en microgotas que, al entrar en contacto con el aire caliente, se deshidratan formando las partículas de polvo.

“Con esta tecnología el alimento se somete al calor durante un tiempo corto, por eso sus compuestos nutricionales no sufren tanto daño como con otras técnicas de deshidratación; sin embargo, el polvo que se obtiene es de difícil reconstitución, es decir que se queda en grumos, como pasa con la leche en polvo, por ejemplo”, destaca la investigadora.

Para resolver este inconveniente se utilizó la segunda técnica, aglomeración por lecho fluidizado, que consiste en someter las partículas del polvo a movimientos aleatorios en una cámara, por acción del aire y la adición de un líquido aglutinante; así, al chocar contra la cámara y entrar en ellas, generan uniones que forman partículas más grandes, haciendo que se mejoren propiedades como la fluidez y el tiempo de reconstitución del polvo.

“Así garantizamos que el producto funcione como instantáneo. Además, le agregamos jengibre y vitamina C con el fin de obtener un resultado con mejores características nutricionales”, señala.

El desarrollo del este nuevo alimento se realizó en cuatro etapas. En las tres primeras, a través de análisis estadísticos y modelamientos matemáticos, se optimizaron las variables del proceso para obtener la suspensión. “La idea era obtener un producto con altos estándares de calidad, con las mejores características físicas, fisicoquímicas y nutricionales posibles”, indica.

En la cuarta etapa se realizó un estudio de almacenamiento durante seis meses para determinar la estabilidad del producto obtenido. Se encontró que después de la aglomeración el producto disminuyó su tiempo de reconstitución a 7 segundos en comparación con el polvo que se obtuvo después del secado por atomización que era de 270 segundos.

Por otro lado, el polvo aglomerado tuvo una alta capacidad antioxidante y alta concentración de compuestos activos como fenoles y flavonoides. Por otro lado, si una persona diluye 30 gramos del polvo en un vaso de agua y lo bebe, estará tomando más del 90 % de la vitamina C recomendada como consumo diario por la Organización Mundial de la Salud.

“Con este producto innovamos en la industria de los alimentos, pues aunque el secado por atomización se viene utilizando hace muchos años, la integración de este con la aglomeración por lecho fluidizado no ha sido casi explorada en alimentos en polvo a base de frutas u hortalizas. Esta tecnología se ha aplicado especialmente en la industria farmacéutica”, complementa la investigadora Cardona.

El proyecto de investigación contó con el apoyo del Ministerio de Ciencia Tecnología e Innovación y de la empresa antioqueña Proexcar, que ya había iniciado un camino en la pulverización de productos para cárnicos.

“Ahora están desarrollando nuevas líneas de proceso, implementando estas dos tecnologías para la pulverización de productos de fruta. Nosotros hicimos las pruebas piloto y el escalamiento industrial, ahora ellos están utilizando los métodos para elaborar esta materia primera (el polvo de piña) y comercializarla con otras empresas que la utilizan en sus productos. El polvo ha sido tan exitoso que en la actualidad es exportado también a países asiáticos”, concluye la candidata a doctora de la UNAL.







lunes, 12 de diciembre de 2022

Sorprendente diversidad del coral encaje en el Gran Caribe

 El coral de encaje rosado es delicado y de colores brillantes, se agrupa en pequeñas colonias y suele habitar en zonas entre poco profundas y a más de 100 m. El género Stylaster tiene más de 90 especies en todo el mundo y pasa desapercibido para la mayoría de las personas, pero un nuevo estudio analizó su distribución y conexión poblacional –es decir cómo se relacionan– en las zonas del Atlántico tropical occidental (Caribe y Brasil) y oriental (África).

Además de su belleza, el coral de encaje rosado sirve como “vivienda” de varias especies marinas, como por ejemplo gusanos, estrellas de mar, erizos y peces. En conjunto, como parte de los arrecifes coralinos, el ecosistema protege las costas de la erosión y las tormentas, además de ser fuente de ingresos para las economías locales y proporcionan empleo a través de la pesca.

El 24 % de los arrecifes del mundo están en riesgo inminente de colapso debido a la presión humana, por el comercio mundial de coral para su uso en acuarios o como joyas.

Es así como las inadecuadas prácticas de manejo de la tierra, como la liberación de sedimentos, nutrientes y contaminantes en los océanos, están haciendo daños irreparables en el frágil ecosistema del arrecife.

La profesora Luisa Dueñas, de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Bogotá, menciona que “consideramos importante basar nuestra investigación en el estudio del coral de encaje, ya que, aunque es diverso, se conoce poco de la distribución de sus poblaciones y la relación entre ellas”.

Para la investigación, mediante buceo técnico se recolectaron 157 muestras del coral Stylaster roseus en el Gran Caribe, con localidades en Belice, la Colombia oceánica (San Andrés, Providencia, Roncador, Serrana) y continental (Cartagena, Parque Nacional Natural Corales de Profundidad), en Curazao, Trinidad y Tobago y Grenada, y en el Atlántico occidental de Brasil (Rocas, Noronha, Pernambuco, Bahía).

También se recogieron 28 muestras del coral Stylaster blatteus en el golfo de Guinea (Príncipe, São Tomé) en África para saber cómo se relacionaban estas dos especies”, menciona la bióloga Dueñas.


“Las muestras se preservaron en etanol o soluciones salinas, para después procesarlas en el laboratorio. Luego se extrajo el material genético o ADN, y en este caso usamos una región de la mitocondria ya que es suficientemente variable para brindarnos información sobre las relaciones de los individuos dentro y entre poblaciones, así como la historia ancestral de la especie”, explica.

Posible nueva especie

A partir de la información genética de las muestras recolectadas en África Probó que, en efecto, S. blatteus es una especie diferente a la que habita en el Atlántico occidental (S. roseus).

Por otro lado, para la especie S. roseus del Atlántico occidental se evidenció una separación de las muestras del Caribe y de Brasil, que sugiere hallazgo de una nueva especie.

“El tiempo de separación de las muestras del Caribe y Brasil concuerda con el inicio del flujo del río Amazonas hacia el Atlántico, lo que probablemente contribuyó a separar las poblaciones de este coral y generar una barrera que evita el intercambio genético. Por lo tanto, es necesario hacer estudios morfológicos adicionales para confirmar el hallazgo de la nueva especie”, resalta.

Así mismo, para las poblaciones del Caribe se encontró una diversidad muy alta y una estructura poblacional particular, debido a que las larvas de estas especies no viajan trayectos muy largos en el agua.

“Apenas nacen, se fijan y crecen en el mismo arrecife, esto hace que, a diferencia de sus primos, los corales duros, el coral encaje tenga poblaciones más cerradas y menos conectadas geográficamente con otras ”, afirma la investigadora.

Este estudio es una herramienta útil para conservar las especies, porque demuestra que pueden vivir, permanecer, reproducirse y multiplicarse en el lugar donde se encuentran trayendo un gran beneficio al ecosistema y a la comunidad.

Además, es importante “porque les permite a los decisores tener conciencia y diseñar planes a favor de la conservación de la especie, pues entienden que las poblaciones del coral encaje son mucho más vulnerables que otras especies de coral. También para poner en marcha planes de manejo efectivos, es necesario tener en cuenta las particularidades de los organismos que habitan en el arrecife”.

Esta publicación es producto de una colaboración interinstitucional y binacional entre Colombia y Brasil.

 






viernes, 2 de diciembre de 2022

Cacao de Arauca con potencial para la exportación a Europa

 Arauca es el segundo mayor productor de cacao del país, una actividad que beneficia a cientos de familias y que podría tener mayor proyección internacional si se establecieran estrategias como la optimización de prácticas agrícolas y se impulsa a la asociatividad.

Expertos invitados al evento “Estrategias para la internacionalización de la producción agroindustrial de la región Orinoquia”, organizado por la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Orinoquia, recordaron que en 2021 se produjeron 69.000 toneladas de cacao, de las cuales 7.900 se cosecharon en Arauca, especialmente en los municipios de Tame, Arauquita y Saravena.

La ingeniera agrónoma Yael Lizárraga, consultora sobre el mercado francés, aseguró que las propiedades de la producción y transformación del cacao en el departamento le permitirían exportar a los países de la Unión Europea. Sin embargo, para que eso se dé, los productores deben primero conocer el tipo de consumidor qué es, y después trabajar en el embalaje de los productos, el etiquetado y la certificación BPA (buenas prácticas agrícolas).

Las BPA, promovidas incluso por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), garantizan una sostenibilidad ambiental, económica y social de los procesos de producción y posproducción con el fin de tener productos agrícolas seguros y saludables.

Según el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), en 2019 el departamento de Arauca contaba con 55 predios de cacao certificados con BPA.

“Dicha certificación es necesaria para exportar productos a la Unión Europea, ya que garantiza que todas las etapas de producción se han realizado de manera correcta y según los intereses de los consumidores de la región”, menciona la ingeniera Lizárraga.

Nelsy Rondón, gerente del clúster de cacao del departamento, señaló que otro reto que afrontan los cacaoteros se relaciona con la “denominación de origen del cacao araucano”, con la que podrían lograr un mayor reconocimiento nacional e internacional.

“Es un esfuerzo para lograr un posicionamiento de marca e integrar a más productores y que las características tengan un reconocimiento masivo”, enfatizó.

En esta idea coincidió Jairo Caballero, supervisor Nacional de la Federación Nacional de Cacaoteros (Fedecacao), quien dijo que “para consolidar la producción de cacao en la región es necesario impulsar estrategas de asociatividad fuertes”.

El cadmio, un problema a superar

El cadmio es un metal pesado que se encuentra de forma natural en la tierra, unido a la materia orgánica o en la solución del suelo, de donde puede ser absorbido por las plantas como la del cacao y acumularse en las almendras.


La ingeniera Lizárraga afirmó que “en el mundo existe una preocupación por garantizar la inocuidad de los alimentos, es decir que estén libres de componentes que pongan en peligro la salud. En 2015 la Unión Europea aprobó el Reglamento 488, mediante el cual regula el límite de cadmio en el cacao y sus derivados”.

Según la normativa, si los productores araucanos quisieran exportar cacao deben garantizar que el chocolate en leche, con un contenido de materia seca total de cacao superior al 30 %, debe tener un nivel de cadmio de 0,10 mg por kilo; si supera el 50 % debe ser de 0,30 mg por kilo, y si es inferior al 50 % de 0,80 mg de cadmio por kilo. Así mismo, el porcentaje de cadmio admitido en cacao en polvo debe ser de 0,60 mg por cada kilo.






lunes, 28 de noviembre de 2022

Más del 50 % de la vegetación natural de los Andes y del Caribe ha desaparecido

 Además, el Pacífico y la frontera entre la Orinoquia y la Amazonia han perdido entre el 25 y 30 % de su cobertura vegetal. Estos son algunos de los principales hallazgos del “Primer mapa de vegetación natural de Colombia”, una herramienta prometedora entregada al país con un propósito claro: avanzar en la mitigación y restauración de la vegetación en pro de la recuperación de los ecosistemas.

A ese análisis se pudo llegar gracias a los 3.934 registros que se obtuvieron de las regiones naturales del país, lo cual permitió, por primera vez en Colombia, sentar las bases para realizar una cartografía temática que incluye construcciones a diferentes escalas sobre las unidades de vegetación, entre ellas las superformaciones o clases, las grandes formaciones u órdenes, las formaciones, o las alianzas de vegetación.

Así, manglares, frailejonales, palmares, pastizales y la vegetación de bosques altos y bajos, entre otros ecosistemas, aparecen reseñados en detalle en este valioso proyecto adelantado por el Instituto de Ciencias Naturales (ICN) de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), en asocio con el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, y los institutos de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt, de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), Amazónico de Investigaciones Científicas (Sinchi) y el de Investigaciones Ambientales del Pacífico John von Neumann(Iiap).

De los 3.934 registros sobre inventarios de vegetación de las cinco regiones naturales Colombia, 1.706 pertenecen a los Andes, 605 al Caribe, 561 a la Amazonia, 541 a la Orinoquia y 521 al Pacífico.

El profesor Orlando Rangel, director del ICN y líder del proyecto, afirma que “el estado de conservación de la vegetación natural representa una gran preocupación para el país, por su desaparición. Se debe empezar a trabajar con urgencia en la recuperación de la vegetación original en las zonas más afectadas”.

“Al mundo solo le queda la franja tropical como recurso de bosque. En los recursos de bosque y de selva es en los que necesitamos que el Estado colombiano centre valiosos esfuerzos; la cantidad de condiciones naturales que ha desaparecido en algunas regiones naturales es muy alarmante”.

Agregó que “este mapa es un sueño de varios años. Desde hace cuatro décadas se viene concretando, pero hasta hace aproximadamente un año empezamos a trabajar en la propuesta”, dijo durante la presentación del “Primer mapa de vegetación natural de Colombia”, realizado en un foro organizado por el ICN en el auditorio de la Fundación Friedrich-Ebert-Stifung en Colombia (Fescol), en alianza con el Foro Nacional Ambiental.

Es pertinente aclarar que este bosque tropical es un agente de mitigación contra la emisión de CO2, y si se trata de recuperar se estarían construyendo vías importantes para disminuir los impactos negativos ocasionados en el planeta entero.

Aplicaciones en conservación y restauración

El proceso cartográfico fue realizado por un grupo de especialistas liderado por el biólogo de la UNAL Larry Niño, experto en sistemas de información geográfica y modelación espacial, quien, para sacar adelante esta propuesta, se apoyó de tecnología de última generación e inteligencia artificial y plataformas que permiten que los usuarios interactúen con miles de imágenes a la vez.

El mapa será una fuente documental y un instrumento básico en trabajos científicos y de aplicación técnica, en especial en acciones de restauración, rehabilitación, recuperación y conservación, ya que la vegetación es el principal referente de los ecosistemas terrestres y es una vía apropiada para conocer el estado del territorio y los hábitats involucrados.

La cartografía también les ofrece a instituciones y entidades gubernamentales la posibilidad de contribuir a la revitalización de la naturaleza en el marco del Plan Nacional de Desarrollo.

El experto Niño anota que “lo importante es que esta información nunca va a cambiar y va a permitir que, en un futuro, investigadores que tengan otro enfoque tomen la información que quedará en los repositorios”.

La información recopilada y previamente ordenada se transfirió al Instituto Humboldt, encargado de incorporarla al Sistema de Información sobre Biodiversidad de Colombia (SiB Colombia), una red nacional de datos abiertos sobre biodiversidad que puede ser consultada por cualquier persona.






martes, 22 de noviembre de 2022

En mermelada o en encurtido, otra forma de consumir guatila

 Cidra papa, chayote y papa de pobre son algunos de los nombres que recibe desde México hasta Ecuador la guatila, un alimento tradicional que ha venido quedando en el olvido a pesar su gran valor nutritivo. A través de la elaboración de mermeladas y encurtidos, un estudiante de Zootecnia de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira busca devolverle a este fruto silvestre el protagonismo que debería tener en la canasta familiar. El nombre de su emprendimiento es Cidraland.

Richard Stiven González Villada, de 23 años y oriundo del Valle del Cauca, materializó su idea cuando cursaba quinto semestre y optó por la asignatura “Creación de empresas agropecuarias”, en la que adoptó como eje de su emprendimiento la búsqueda de valor agregado de la guatila, una planta trepadora rica en nutrientes, limoneno, terpenos, flavonoides, vitamina C y cafeína.

En el transcurso de la asignatura el alumno aprendió las bases para crear una empresa y al final tuvo que presentar un prototipo. En ese momento empezó a investigar las diferentes preparaciones que podía usar con la cidra papa y decidió crear el manjar, una idea que recordó de una receta tradicional que se prepara en el Cauca con panela y azúcar, además del toque personal que le da durante su preparación.

Cidraland inició hace 23 meses con el prototipo de manjar de cidra papa. En la actualidad la distribuye en presentación de arequipe y mermeladas de 250 ml combinadas con frutas como mango, uva y maracuyá. En la línea de encurtidos creó la cidra papa con ají y base para preparar chop suey.

“Mi meta es que el campesinado y los ciudadanos reconozcan el valor de esta hortaliza, que en las fincas se pierde al caer de las ramas, y en otras ocasiones se usa para alimentar cerdos y gallinas. En la familia, mis abuelos la preparaban para acompañar los fríjoles”, comenta el estudiante González.

Un alimento saludable

Así mismo considera que “la guatila tiene un gran potencial, ya que además de ser un alimento exquisito, está solucionando problemas relacionados con la salud de las personas, gracias a sus cualidades alimenticias favorables para la salud y reconocida por sus beneficios para adelgazar”.

“La guatila tiene propiedades analgésicas, antiinflamatorias, diuréticas y antioxidantes, es un metabolizador de grasas y protector del corazón. Ofrecer en el mercado productos sin colorantes ni aditivos, lo más natural posibles, me ha permitido crecer y aumentar el número de consumidores de mis productos”.

Algunas variedades de este alimento tienen un sabor cítrico parecido al del limón, y en otras es asimilar a la pera. Paradójicamente es conocida como “papa de pobre” debido a que germina donde la ponen, y por ser una planta enredadera se extiende de manera abundante entre la maleza.

Algunas barreras que se convierten en oportunidades

Uno de los problemas del prototipo inicial fue la conservación, pues el producto debía estar refrigerado y consumirse en el menor tiempo posible.

En ese momento, el estudiante de Zootecnia, mientras comercializaba el producto, empezó a buscar ingredientes para hacerlo más estable y duradero.

Durante la pandemia aprovechó el curso técnico “Procesamiento de frutas y hortalizas”, dictado por el SENA, y allí obtuvo las herramientas para su manejo y los tipos de productos que podía hacer con la hortaliza, como encurtidos, mermeladas, jarabes y deshidratados.

El estudiante cultiva la papa cidra en su casa familiar en Yumbo (Valle del Cauca) y no utiliza agroquímicos en el proceso. Como la guatila es de ciclo corto, en seis meses está lista para la cosecha, lo que ha facilitado su producción. Durante encalado y escaldado la lava y desinfecta con vinagre, luego la pica, trocea, licúa y cuece.

En la actualidad gestiona los registros ante el Invima para su comercialización. Para pedidos grandes se asocia con una fábrica de procesamiento de alimentos que cuenta con los certificados en regla y allí saca sus productos.

Si usted está en Palmira, los jueves podrá disfrutar de estos deliciosos productos en el Mercado Agroecológico MercUN de la UNAL, o en las jornadas de emprendimiento organizadas por la Institución. En Instagram lo encuentran como @cidraland.








viernes, 4 de noviembre de 2022

Laboratorio Jardín Vertical, apuesta que servirá a campesinos en el Valle del Cauca

 Campesinos del corregimiento de Combia, en la zona alta del río Amaine, entre El Cerrito y Palmira (Valle del Cauca), serán beneficiados con proyectos sostenibles, como por ejemplo jardines verticales, con los que podrían recolectar agua lluvia y niebla para su aprovechamiento en actividades cotidianas y de riego, entre otras cosas, que mejorarán la calidad de su hábitat y la adaptabilidad al cambio climático.

Con esta iniciativa, ganadora de una convocatoria del Sistema de Información de la Investigación, Extensión y Laboratorios (Hermes) de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), propuesta por el Grupo de Investigación Prospectiva Ambiental de la Sede Palmira, sus creadores buscan poner a prueba las primeras investigaciones sobre estructuras de soporte, plantas, sensibilización y educación con las comunidades.

Para este propósito cuentan con el Laboratorio Jardín Vertical, concebido como un espacio de investigación aplicada donde se realizan actividades en ecourbanismo, diseño industrial y educación ambiental, que además de retener agua, reducir la contaminación atmosférica y servir de corredor biológico –ya que facilitan la movilidad y dispersión de fauna, plantas y semillas–, aportan servicios ambientales, mejoran la relación de las personas con la naturaleza, y contribuyen a reducir el estrés urbano y embellecer el paisaje.

El Laboratorio se desarrolla con plantas medicinales y de otras especies, cuya función es incentivar la biodiversidad de especies polinizadoras benéficas para el ambiente.

Según datos recopilados en el proyecto, entre sus bondades está, por ejemplo, que un edificio de 4 pisos con una fachada cubierta por un jardín vertical filtra 40 toneladas de gases nocivos al año y puede atrapar y procesar 15 kg/año de metales pesados.

La cobertura vegetal de los jardines colgantes o verticales en las paredes sirve como aislante para mitigar la contaminación acústica y reducir hasta en 5 oC la temperatura interior de un edificio en verano y mantenerla en invierno. Además, algunos estudios sugieren que la vegetación en el lugar de trabajo mejora el rendimiento de las personas y reduce sus malestares.

La arquitecta María Victoria Pinzón, profesora de la Facultad de Ingeniería y Administración de la UNAL Sede Palmira y coordinadora del proyecto, menciona que “el Laboratorio Jardín Vertical busca fortalecer la cultura ambiental de los estudiantes y de la comunidad universitaria a partir de la interacción con los procesos naturales de las plantas”.

Alta montaña del Valle del Cauca, las beneficiadas

El Laboratorio Jardín Vertical es un prototipo de investigación con el que estudiantes y profesores del Semillero de Investigación Ambiental evalúan la estructura más apropiada para que las comunidades campesinas del corregimiento de Combia recolecten las aguas lluvias y las reutilicen en actividades cotidianas y de riego.


Para tal fin, desde 2018 se llevan a cabo reuniones con los habitantes rurales en las que se identificaron algunas necesidades ambientales con las plantearon el proyecto “Co-construcción de pilotos comunitarios campesinos para la adaptación al cambio climático y al hábitat sostenible en la alta montaña del Valle del Cauca – Convocatoria Nacional de Extensión Solidaria 2022”.

El proyecto contemplará además la restauración de páramo con frailejones y especies nativas en el Parque Nacional Natural Las Hermosas; las bio-etiquetas como estrategia de competitividad para pequeños productores del agro colombiano; el aprovechamiento tanto del agua lluvia y la niebla como de los residuos sólidos, y la apropiación y concientización social para la conservación de la sostenibilidad ambiental en zona de alta montaña del departamento.

“Los integrantes del semillero realizamos investigaciones en las áreas de ordenamiento territorial, ecourbanismo y gestión ambiental, del cual forma parte el Laboratorio de Jardín Vertical. Esta última área aborda la educación ambiental, las estrategias de sensibilización ambiental y la coordinación interinstitucional”, señala la estudiante de Ingeniería Ambiental Marlyn Ávila, integrante del semillero de investigación.

Como parte del estudio y la revisión bibliográfica, los investigadores han identificado que los jardines verticales pueden proveerles a las personas alimentos con espacios reducidos, contribuir al aumento de áreas verdes en espacios urbanos con limitaciones, reducir el ruido urbano y el efecto de isla de calor, brindando un mayor confort térmico .

Claves para crear un jardín vertical

El jardín vertical es una pared o instalación vertical cubierta por vegetación de una o varias especies que puede tener diferentes diseños y tamaños. Puede nacer de forma natural o por intervención humana.

La profesora Pinzón recomienda localizar el jardín vertical en el espacio urbano, considerando factores físicos, naturales, sociales, económicos y logísticos.

“Las plantas se deben seleccionar según las condiciones ambientales del lugar de su implantación y se debe tener en cuenta la sensibilidad y el compromiso social de vecinos y visitantes para su mantenimiento y cuidado óptimo”.

Por su parte, las plantas se deben elegir teniendo en cuenta el origen (de preferencia local), tipo de crecimiento, altura y sistema de raíces, la propagación de la planta, el riego, el clima, las ramas y el follaje, la resistencia a plagas y enfermedades, y el suelo y los nutrientes.






miércoles, 2 de noviembre de 2022

Hormigas, arañas y cucarrones, socios de los caficultores en el control de la broca

 Investigadores de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira y de la Universidad de Wageningen (Países Bajos) están recorriendo varias fincas de los municipios de Sevilla y Tuluá (Valle del Cauca) para tomar muestras de las comunidades de insectos que habitan en los cafetos y que se alimentan de la broca, diminuto bicho del tamaño de la cabeza de un alfiler, capaz de arrasar con cultivos enteros.

Según el equipo de expertos, el objetivo es encontrar alternativas al uso de los insecticidas para el control de Hypothenemus hampei,insecto conocido como broca, barrenador o gorgojo del café, la plaga más importante que afecta los cafetales no solo de Colombia sino de casi todos los países productores, causando pérdidas cuantiosas. En el país se calcula que la afectación ha llegado a superar las 900.000 hectáreas de cultivos.

La bióloga Natalia Moreno Ramírez, estudiante del Doctorado en Entomología de la UNAL Sede Palmira, menciona que “la misma naturaleza ofrece potenciales controladores de la broca; existen artrópodos como hormigas, arañas, cucarrones y avispas que se alimentan y la parasitan, lo cual disminuiría el uso de plaguicidas, que además de afectar los ecosistemas reduce la calidad de los cafetos”.

“Hay depredadores generalistas como las hormigas que han sido estudiados y que pueden llegar a ser muy importantes para el control de esta plaga”, explica la estudiante.

Agrega: “queremos analizar cómo se componen estas comunidades de enemigos naturales y qué prácticas agrícolas los afectan, además de identificar sus depredadores y parasitoides predominantes en la diversidad de ecosistemas cafeteros que se pueden encontrar en el Valle del Cauca”.

Como parte del estudio, dirigido por los profesores Marcel Dicke y Felix Bianchi, de la Universidad de Wageningen, y María Manzano, de la UNAL Sede Palmira, quienes cuentan con el apoyo de la Federación Nacional de Cafeteros del Valle del Cauca, se ha realizado una revisión y análisis bibliográfico de estudios sobre los insectos que pueden ser depredadores de broca.

También se están evaluando los niveles actuales de infestación en los cafetales y caracterizando las muestras de la comunidad de insectos en fincas productoras de los municipios de Sevilla y Tuluá, a fin de determinar el porcentaje de la enfermedad en cultivo, conocer la diversidad de insectos, y hacer la identificación y clasificación taxonómica.

Los investigadores cuentan con estudios iniciales en control biológico por conservación de la broca, adelantados por otros investigadores, que dieron cuenta de que depredadores generalistas como las hormigas, que han sido estudiados, pueden llegar a ser muy importantes para el control de la broca.

De igual manera, están realizando experimentos directos en cultivos de café, en donde ubican trampas atrayentes para los insectos depredadores y hacen estudios de comportamiento, biología y ecología.

Caficultores no la ven como enemiga

En el estudio se ha conocido y analizado la percepción de los caficultores sobre la presencia y la acción de los insectos en sus cultivos, con el fin de que asimilen y tengan conciencia de que estos insectos enemigos naturales ayudan en el control de la broca y que van a reducir la aplicación indiscriminada de insecticidas y con ello preservar la flora, la fauna y los ecosistemas.

En este ejercicio se ha evidenciado que “los caficultores no perciben la broca como un riesgo inmediato, la asumen como algo de lo que deben preocuparse en verano, por lo cual no la monitorean ni se preparan”.

Según la bióloga Moreno, esta situación puede incrementar la susceptibilidad de la caficultura al ataque de la broca a largo plazo, en especial en un escenario de cambio climático”.

Sin embargo, explica que “en la actualidad hay una gran diversidad de prácticas frente al manejo de esta plaga, ya que algunos caficultores la controlan recolectando los frutos infestados (control cultural), otros no hacen nada frente a la plaga, y otro grupo aplica insecticidas como reacción al bajo precio que se les ofrece al vender el grano”.

La profesora María del Rosario Manzano menciona que “algunos agricultores tienen una percepción equivocada frente a los enemigos naturales, ya que hay insectos que ayudan a controlar plagas importantes en los cultivos y reducir los costos de su producción”.

Los resultados del trabajo servirán para diseñar estrategias de control biológico de plagas.

 









lunes, 31 de octubre de 2022

Las chagras, más que huertas, espacios de transmisión de conocimiento

 La chagra es el sistema de producción indígena de la región Amazónica, comparable con las fincas o huertas de los campesinos. Sin embargo, para las comunidades nativas estas representan información de profundidad cultural y forman parte de su cosmogonía.

El trabajo de la antropóloga Victoria Andrea Lasprilla López, estudiante del Doctorado en Estudios Amazónicos de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Amazonia, abre un panorama a la comprensión de las chagras más allá de los aspectos tratados tradicionalmente, los cuales suelen centrarse en las prácticas productivas.

“Las prácticas que se adelantan en las chagras fundamentan el cuidado de la sociedad desde aspectos como la ética, la salud, la alimentación y el ritual, convirtiéndolas en un núcleo de formación de sociedad”, afirma la antropóloga, quien recorrió cerca de 15 chagras de comunidades ticuna, murui-muina y andoques residentes en Amazonas, Caquetá y Putumayo.

Además, convivió con la comunidad nimaira naimekeibiri (que traduce “patio de ciencia dulce”), ubicada en el kilómetro 11 de Leticia, capital de Amazonas, una de las más afectadas por la influencia urbana. En ese recorrido identificó los roles de las mujeres, los hombres y los niños de las comunidades en este escenario tan diverso de siembra y conocimiento.

“Por medio de la siembra también se consolida el pensamiento, la formación del carácter, el manejo del territorio y la adquisición de valores. El trabajo de la chagra aporta al saber especializado y está dotado de un sentido comunal a través de una delegación de roles por género y edad”.

“Por ejemplo, los hombres ticuna participan en las primeras fases del establecimiento de la chagra, en especial en la roza y la tumba; las mujeres se encargan de sembrar, desyerbar y mantener o ‘cultivar’, y la cosecha se realiza de manera conjunta”, explica la antropóloga.

Menciona además que “aunque hay varios tipos de chagra, el trabajo que se hace en ellas aporta a la humanidad y al desarrollo de la sociedad, a través de los conocimientos, relaciones y prácticas sociales que origina. También se considera como un espacio sagrado que actúa a su vez como ámbito de formación de los adultos, niños y jóvenes”.

Apuesta por la diversidad

El estudio de la antropóloga se apoya en un método etnográfico que le ha permitido describir e interpretar sistemáticamente la cultura de las diversas comunidades que forman parte de las chagras.

Para ello realizó entrevistas en profundidad a hombres y mujeres de diferentes generaciones y participó en actividades en las que acompañó tareas como nombrar los alimentos o los diferentes procesos de una chagra, o la elaboración de fariña (harina de yuca brava) y la extracción de fibras para artesanías.

“Gran parte de los sistemas agrícolas reconocidos en nuestro país desarrollan un método de trabajo de monocultivo, es decir que dedican toda la tierra disponible al cultivo de una sola especie vegetal”, anota.

El principio de las chagras que se cultivan en la Amazonia es la diversidad, y llevan un orden determinado por la asociación de especies y otras determinaciones culturales. En ella se cultivan alimentos básicos como yuca, plátano y frutales, esenciales en la seguridad alimentaria de las comunidades indígenas.

También se dedica un espacio al cultivo de especies curativas, que son cuidadas y reproducidas por medio del trabajo familiar.






martes, 25 de octubre de 2022

Nanotecnología frenaría acción de hongo que enferma a los cafetales

 La antracnosis, enfermedad de las plantas provocada por el hongo Colletotrichum spp., les arrebata a los granos de café su intenso y brillante color rojo, los convierte en negros o marrones, puede podrir el cafeto, y si no se toman medidas oportunas se riega por toda la finca generando importantes pérdidas. Para frenar su acción letal, las nanopartículas de óxido de zinc se proyectan como una prometedora alternativa de prevención y control.

La eficacia en el uso de la nanotecnología en el control de la antracnosis se evidenció al comprobar que el óxido de zinc posee una acción antifúngica, es decir que puede de evitar el crecimiento de Colletotrichum spp.

Así, se inocularon hojas de café con el hongo, y una vez contaminadas se les administraron nanopartículas de óxido de zinc y se observó la evolución de la enfermedad. Los resultados son prometedores, pues el óxido retrasó entre un 70 y 90 % la acción del hongo.

Además, durante la observación en laboratorio –en medio del cultivo y en situaciones controladas– se consiguió un porcentaje de inhibición de entre el 86 y 96 %.

Lyda Patricia Mosquera, candidata a doctora en Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira, menciona que en su investigación también se evidenció que el uso de nanopartículas de óxido de zinc tiene un efecto preventivo.

“Evita el ingreso del patógeno en las hojas del café sin perjudicar el cultivo ni dañar a los cloroplastos (estructuras donde se produce la fotosíntesis), contrario a lo que pasa con los fungicidas y otros productos químicos tradicionales utilizados para el tratamiento del hongo. El zinc es un micronutriente indispensable para el crecimiento y desarrollo de las plantas, que además no afecta sus partes”.

La investigadora señala que su trabajo tenía tres objetivos: (i) hacer el análisis morfológico y patogénico, y la caracterización molecular del hongo, (ii) analizar el desarrollo y su ciclo infectivo en las hojas de café, y (iii) evaluar el efecto de las nanopartículas de óxido de zinc aplicadas in vitro y en hojas desprendidas bajo condiciones controladas.

Para su desarrollo utilizó técnicas como la microscopía óptica y electrónica, útil para apoyar y evaluar la interacción planta-patógeno y la severidad de la infección en la planta.

Lo que sigue ahora es llevar el proceso a invernadero, en donde será expuesto a otras variables para observar si hay cambios en las inhibiciones, evaluar su comportamiento y posteriormente llevarlo a campo. También se debe definir cuántas aplicaciones se requieren para un mayor control de la enfermedad, pues hasta ahora se ha hecho con una sola aplicación y se logró un retraso significativo.

Otro aporte a este trabajo se realiza de manera conjunta con la Universidad del Cauca, donde, un grupo de biomodelos o ratones fueron expuestos a las nanopartículas de óxido de zinc para evaluar si presentaban efectos adversos y asegurar que la salud del caficultor, campesino o trabajador que aplique el futuro nanofungicida no se vea afectada.

“Hasta el momento no se ha registrado ninguna pérdida ni riesgo y se procederá con la evaluación histológica para saber si hubo afectación de los tejidos tras dos meses de estar sometidos al componente”, afirma la estudiante Mosquera, docente de Unicauca.

Con este resultado se espera que los cultivos de café tengan una mayor producción y rentabilidad, ya que, por tratarse de partículas muy pequeñas se amplifica su efecto de esparcimiento, y con una mínima cantidad se alcanza un mayor rendimiento en su aplicación. Para hacerse una idea, un nanogramo es 1.000 millones de veces más pequeño que un gramo.

Los aportes de la investigación han sido reconocidos en eventos académicos en México.

La docente Mosquera ha contado con la dirección de los profesores Jaime Eduardo Muñoz, vicerrector de la UNAL Sede Palmira, y Jorge Enrique Rodríguez, de la Universidad del Cauca, ejecutora del proyecto.