La importancia de la diversificación de mercados en una estrategia comercial innegable. Sin embargo, este es un elemento que por años ha estado ausente en la industria de la cereza chilena, que notoriamente envía el 90% de su producción a un solo destino: China.
Esta temporada trae aires de cambio y un mayor protagonismo
del mercado en Estados Unidos. Este proceso de crecimiento es el resultado de
una combinación de mayores volúmenes y una relación cada vez más estrecha del
país con el retail norteamericano.
En conversación con Portalfruticola.com , Manuel José Alcaíno, presidente de Decofrut, comentó que el mercado ha alcanzado aproximadamente 4 millones de cajas, “con un incremento cercano al 53% respecto de la temporada anterior”. El ejecutivo explicó que el país del norte se ha transformado en uno de los principales destinos de la fruta chilena y en un pilar clave para equilibrar la oferta global, especialmente ante la leve desaceleración observada en China.
Alcaíno agregó que esto responde a una estrategia de largo
plazo orientada a reducir la dependencia de un solo mercado y a construir una
base más sólida y predecible para la industria exportadora local. En este
contexto, las negociaciones con los supermercados estadounidenses han sido
cruciales.
“Muchos de estos acuerdos se realizan bajo contratos con precios y volúmenes previamente definidos, lo que entrega mayor estabilidad al exportador y, al mismo tiempo, seguridad al retail”, explicó
El crecimiento en Estados Unidos ha estado acompañado de
exigentes programas de calidad y logística. A través de ellos, el retail ha
establecido estándares claros para la selección de fruta, el embalaje, la
trazabilidad y el manejo en destino, incluyendo reprocesos cuando es
necesario.
Para el presidente de Decofrut, este enfoque
ha sido clave para garantizar que la cereza chilena llegue en óptimas
condiciones al consumidor final y, de esta manera, recuperar la confianza del
mercado estadounidense.
Crecimiento del mercado de Estados Unidos
La temporada de cerezas chilenas se ha destacado por la
calidad y condición de la fruta, lo que ha generado una ventaja competitiva en
Estados Unidos.
Esto se suma a la ventaja estratégica de la ventana
comercial chilena, lo que permite a la industria entrar con cerezas al mercado
norteamericano durante el invierno, cuando la producción local es
inexistente.
A diferencia de otras categorías—como arándanos, uvas o
sandías—cuya producción se solapa entre hemisferios, la cereza cuenta con una
ventana acotada de aproximadamente tres meses. Esta característica la convierte
en un producto exclusivo, altamente atractivo para el retail y muy demandado
por los consumidores durante ese período.
Alcaíno comentó que las cerezas chilenas son parte regular
de la dieta del consumidor estadounidense, quien está familiarizado con la
fruta y reconoce sus atributos de sabor, frescura y calidad. Esta madurez del
mercado permite absorber incrementos importantes de volumen sin necesidad de
grandes campañas de introducción del producto.
“La cereza chilena no necesita ser explicada al consumidor
estadounidense: es un producto conocido y valorado, lo que nos da una ventaja
significativa frente a otros mercados donde todavía se requiere mayor
promoción”, explicó.
Según Alcaíno, los precios en la categoría se
mantienen estables gracias al trabajo con el retail, pero se observa un leve
ajuste a la baja en el mercado spot, producto de una mayor oferta.
Cerezas chilenas con mayor volumen en Norteamérica
Isidora Ramírez, Market Manager de Copefrut, hace un balance
positivo del inicio de la temporada de cerezas chilenas en Estados Unidos. La
ejecutiva enfatizó el éxito en el cumplimiento de programas comerciales, los
que se vieron beneficiados por una fuerte demanda.
“A la fecha, los envíos al mercado norteamericano muestran
un aumento de 73% en comparación con la temporada pasada, y las proyecciones
apuntan a cerrar el ciclo con un volumen total 40% superior al del año
anterior”, dijo la experta a Portalfruticola.com
En ese contexto, el adelantamiento de la cosecha y los
primeros despachos tuvieron un impacto favorable, impulsados por un mercado que
respondió activamente a la oferta temprana de fruta chilena.
En cuanto a la promoción, la empresa se apoya en las
campañas de Frutas de Chile. Con el objetivo de reforzar la visibilidad y el
posicionamiento de la cereza chilena, la marca país es responsable de un amplio
trabajo de marketing in situ, tanto en retail como en los mercados
mayoristas del país del norte.
Para Ramírez, la siguiente frontera en Estados Unidos es
digital. La experta reconoció que Copefrut actualmente no cuenta con una estrategia
definida en redes sociales, comercio electrónico y relacionamiento con
influencers, pero es algo que definitivamente está en la hoja de ruta.
“Tal como se hizo en China, donde el consumo explotó a
través de la digitalización, debemos apuntar hacia ese concepto”, concluyó.
Consumo de cerezas chilenas
Ramírez destacó la calidad de la fruta en destino y la baja
variabilidad entre los distintos embarques. Estos atributos, explicó la
experta, diferencian a la cereza chilena de otros orígenes de Sudamérica.
En relación con las preferencias del consumidor estadounidense, Ramírez subrayó que se trata de un mercado altamente exigente: “El consumidor americano está acostumbrado a comer cerezas recién cosechadas en su temporada local y hoy privilegia calibres grandes. Ya no hay mercado para el calibre L: todo se concentra desde jumbo hacia arriba”.
Venta de cerezas de Copefrut en Estados Unidos
La Market Manager de Copefrut acotó que frente a una
temporada anterior compleja en términos de rentabilidad y al impacto de las
tarifas estadounidenses, la empresa mantiene expectativas prudentes.
“Nuestra prioridad es cumplir los programas con nuestros
clientes y seguir fortaleciendo las alianzas que hemos construido en los
últimos años”, concluyó.
La temporada de cerezas continúa a paso firme y las
perspectivas para el mercado estadounidense son positivas. La combinación de
fruta de mejor calibre, programas consolidados, contratos sólidos con el retail
y una demanda estable permite proyectar un balance exitoso.
En este escenario, Estados Unidos se consolida no solo como
un mercado atractivo en términos de volumen, sino también como un socio
estratégico para el desarrollo de la industria chilena.





