viernes, 30 de enero de 2026

Mejoran las condiciones de exportación para los cítricos frescos argentinos a Japón

 

Argentina logró un avance estratégico en su vínculo comercial con Japón tras acordar una actualización del protocolo fitosanitario para la exportación de cítricos frescos.

El entendimiento fue alcanzado entre el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y el Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca de Japón (MAFF). 

El principal cambio consiste en la modificación del sistema de verificación del tratamiento cuarentenario. A partir de ahora, se dejará atrás el esquema de controles permanentes en origen por parte de inspectores japoneses, para pasar a un sistema de auditorías in situ, que podrán realizarse al inicio o durante la temporada, o incluso prescindir de la presencia física, según la evaluación de las autoridades japonesas. En este marco, Japón también adecuó su normativa interna para respaldar el nuevo procedimiento.

Al respecto, el presidente de la Federación Argentina del Citrus (Federcitrus), José Carbonell, explicó a Portalfruticola.com.que este avance permitirá optimizar los procesos de control sin afectar las garantías fitosanitarias exigidas por uno de los mercados más rigurosos del mundo, al tiempo que generará una reducción de los costos operativos y logísticos asociados a la exportación.

Indicó que “con este nuevo acuerdo, la inspección se realiza en destino, lo que significa una simplificación y un ahorro importante en el costo operativo de la exportación”, aunque aclaró que el impacto económico variará según el volumen exportado.

Japón es actualmente un destino de bajo volumen para los cítricos argentinos, concentrado casi exclusivamente en el limón. Sin embargo, se trata de un mercado relevante por su nivel de precios y por el valor estratégico que implica mantener presencia en él. 

Cítricos argentinos 

El presidente de Federcitrus explicó que la exigencia del protocolo de frío, sumada a la alta sensibilidad del limón a las bajas temperaturas durante el transporte, ha sido históricamente uno de los principales desafíos para exportar a ese destino.

En ese sentido, remarcó que el nuevo esquema “es una demostración de confianza hacia el sistema sanitario nacional” y consideró que genera incentivos adicionales para incrementar el interés exportador.

En cuanto al contexto productivo, el dirigente señaló que la industria cítrica observa la próxima campaña con “mesurado optimismo”, impulsado por los bajos stocks de jugos y derivados industriales a nivel mundial, lo que incrementa la demanda internacional. No obstante, advirtió sobre la preocupación que genera el exceso de lluvias en el norte y oeste de Tucumán, una de las principales zonas productoras.

“Estamos atravesando uno de los veranos más lluviosos de la historia, lo que dificulta los trabajos fitosanitarios en una etapa clave del crecimiento del fruto”, afirmó. 

Finalmente, indicó que proyectan realizar una estimación oficial de la campaña a principios de marzo, aunque anticipó que podría ser, al menos, similar a la del año pasado.



jueves, 29 de enero de 2026

Temporada de kiwi chileno espera un crecimiento del 20% respecto a 2025

 

Ad portas de la temporada del kiwi en Chile, Portalfruticola.com conversó con el presidente del Comité del Kiwi, Carlos Cruzat, quien indicó que la temporada 2025 se perfila estable y con cifras positivas en volumen. 

En cuanto a volúmenes, el dirigente detalló que hay un aumento estimado cercano al 20% respecto de la temporada anterior. Esto se debería principalmente a una rotación más alta de lo esperado y una mayor afectación climática durante la etapa previa. El resultado fue una abundancia de botones florales que elevó el potencial productivo. 

Respecto al incremento, Cruzat precisó que proviene tanto del crecimiento orgánico de nuevas plantaciones como del aumento de la producción en huertos más antiguos.

En cuanto a los calibres, el presidente del Comité señaló que se espera fruta levemente más pequeña, aunque “en un nivel parecido al de las últimas tres temporadas”.

Temporada del kiwi chileno 

El ejecutivo explicó que la temporada también ha estado marcada por los efectos del tizón asociado a la PSA (Pseudomonas syringae pv. actinidiae), que obligó a ralear parte de la fruta, lo que derivó en algunas deformidades y en una mayor presencia de fruta tipo K2. Sin embargo, el ejecutivo aclaró que los estándares de la campaña anterior en cuanto a la forma de la fruta se mantienen.

“En diciembre se supone que ya se debió haber finalizado la totalidad de los raleos. En enero solo se elimina fruta por razones cosméticas, porque ya no contribuye al crecimiento”, explicó.

Escenario internacional 

Respecto a los anuncios recientes de Zespri que proyectan un crecimiento de volumen cercano al 10% hacia 2030, Cruzat llamó a la cautela. Explicó que Nueva Zelanda, el principal productor mundial de kiwi, enfrenta una disminución en la producción de kiwi verde del orden del 12% y no se observa una expansión significativa de nuevas plantaciones.

kiwi amarillo

En el caso del kiwi amarillo, la producción neozelandesa se mantendría en niveles similares a los del año pasado, con el crecimiento proyectado asociado al desarrollo orgánico de nuevas variedades, como el G3. A juicio del presidente del comité, esto sugiere que Nueva Zelanda ha moderado su mirada de largo plazo en términos de expansión productiva.

Para Chile y el hemisferio norte, este escenario implica una oferta algo más acotada, lo que podría traducirse en ventas más selectivas y ordenadas. Cruzat cataloga este cambio como positivo y saludable para el mercado. 

“Para nosotros no es un inconveniente en absoluto, ya que Chile cumple un rol complementario”, afirmó.

Kiwi amarillo en Chile

En cuanto al desarrollo del kiwi amarillo en Chile, Cruzat señaló que las variedades existentes se encuentran en una fase de ajuste y descenso, con volúmenes estables respecto al año anterior.

El ejecutivo destacó que existe un creciente interés de la industria por explorar nuevas alternativas varietales. En ese marco, obtentores, grupos y propietarios de licencias comerciales han llegado al país para generar espacios de plantación. Para Cruzat, este proceso responde a una visión de mediano y largo plazo, que implica la liberación de cuarentenas, evaluaciones agronómicas y pruebas de adaptación a las condiciones locales.

Independientemente de la experimentación varietal, la oferta chilena seguirá concentrada principalmente en el kiwi verde. El objetivo es alcanzar los más altos estándares de calidad para competir de manera sólida en los mercados internacionales.

Estrategia comercial

Desde el punto de vista comercial, Cruzat especificó que esta temporada la industria mantendrá sus esfuerzos promocionales en cuatro mercados estratégicos: India, Estados Unidos, Brasil y México. Se trata de destinos con gran potencial de crecimiento, alta población y un consumo per cápita aún muy bajo, que va desde 0,1 hasta 0,5 kilos por persona.

Carlos Cruzat, presidente del Comité del kiwi de Frutas de Chile.

El objetivo, que concentra la mayoría de los esfuerzos del comité, es seguir impulsando campañas de promoción que fomenten el consumo y posicionar al kiwi chileno en estos mercados emergentes. 

Finalmente subrayó diciendo que el foco debe estar puesto en una correcta gestión hídrica y en asegurar condiciones adecuadas de luz y ventilación en los huertos. “Es clave evitar cualquier estrés hídrico, porque la fruta está en pleno proceso de expansión celular. Además, la entrada de luz es fundamental: la fruta que recibe luz crece un poco más y logra mejor calibre”, concluyó Cruzat. 








martes, 27 de enero de 2026

Campaña de mango peruano enfrenta fuerte caída de volúmenes y presión de precios

 

La campaña de mango 2025–2026 en Perú se perfila como una de las más desafiantes de los últimos años, marcada por una fuerte reducción de volúmenes, una temporada más corta de lo habitual y un escenario de precios al alza impulsado por la escasez de materia prima. Así lo explicó a Portalfruticola.com,  Joanna Mateo, subgerente comercial de Congelados en Dominus, quien añadió que la situación actual es el resultado de una acumulación de factores productivos, climáticos y sociales que han impactado directamente en la oferta nacional.

“Estamos frente a una campaña claramente más ajustada en volumen. No se trata de un problema puntual, sino de la consecuencia de dos campañas muy volátiles: una con bajo volumen y otra con exceso, sumadas a cambios climáticos que han afectado el equilibrio de los árboles”, detalla Mateo.

Mango de Piura

La región de Piura, concentra cerca del 80% de la producción de mango del país, zona que ha sido una de las más afectadas. Según explica la ejecutiva, los cambios climáticos incidieron directamente en la floración, que en muchos campos no superó el 50%, limitando de forma significativa la disponibilidad de fruta tanto para el mercado fresco como para la industria del congelado.

Dominus opera con una combinación de campos propios, campos arrendados y fruta proveniente de acopio, lo que implicó un trabajo coordinado con productores locales para optimizar los manejos agronómicos. 

Producción de mango peruano

Sin embargo, no todos los factores estuvieron bajo control. “El cambio climático y situaciones externas, como las paralizaciones por huelgas en distintas zonas del país, han escapado completamente de nuestras manos”, explicó Mateo.

Durante la temporada, se registraron al menos dos paralizaciones de cosecha desde diciembre a la fecha, lo que afectó tanto la productividad real en campo como la calidad de la fruta. “Estas interrupciones impactan en calibres y condición, lo que finalmente restringe los volúmenes exportables, especialmente para el congelado”, agregó.

Menos fruta y precios más altos

Si bien el mercado fresco mantiene la prioridad en la asignación de fruta, la menor disponibilidad ha terminado repercutiendo en todas las unidades de negocio. Para el congelado, la oferta depende directamente de lo que deja el fresco, lo que este año ha sido limitado.

Mateo señaló que “los precios son claramente más altos debido a la escasez de materia prima. No es un ajuste especulativo, sino una consecuencia directa de menores volúmenes y mayores costos productivos”. 

Desde el inicio de la campaña, el mango Kent registra aumentos de entre 35% y 40% respecto a un precio promedio histórico.

A nivel país, Dominus estima que la campaña de mango congelado presenta una caída de entre 55% y 60% en volumen, principalmente por factores agronómicos y climáticos acumulados en las últimas dos temporadas. “Después de un año de bajo volumen y otro de sobreproducción, los árboles quedaron debilitados y requerían una mayor nutrición para lograr una floración adecuada, algo que no se dio de manera homogénea”, explicó.

Una campaña corta y concentrada

Consultada sobre las semanas siguientes de la campaña, la ejecutiva especificó que en Piura, las cosechas se extenderán solo hasta la quincena o tercera semana de febrero, mientras que otras zonas como Casma recién han comenzado, aunque con perspectivas igualmente acotadas. “Todo indica que será una campaña muy corta, que terminará antes de lo habitual por los bajos volúmenes disponibles”. 

En cuanto a variedades, el mango Kent continúa siendo el principal insumo para el congelado. La campaña de mango Edward, que comenzó en noviembre, se desarrolló de manera estable y permitió cumplir con los volúmenes proyectados. La caída, en cambio, se concentró casi exclusivamente en el Kent, cuya cosecha inició entre finales de diciembre e inicios de enero.

Mercados de destino para el mango peruano

En términos comerciales, Estados Unidos se mantiene como el principal destino del mango congelado de Dominus, concentrando el 60% de los envíos. Europa representa un 35%, mientras que Asia participa con un 5%. 

Hasta la semana 13 de la campaña, la empresa había despachado aproximadamente el 40% del volumen total proyectado.

Proyección 

De cara a las próximas temporadas, el panorama sigue siendo incierto. “Cada campaña está siendo muy diferente. Ya no nos animamos a hacer proyecciones con mucha anticipación”, reconoce Mateo. La ejecutiva recuerda que inicialmente se estimaba una caída de sólo 15% a 20% para esta campaña, cifras que terminaron siendo ampliamente superadas por eventos climáticos y sociales imprevistos.

Mango peruano congelado

A nivel empresarial, Dominus continúa invirtiendo en el fortalecimiento de sus campos mediante manejos agronómicos especializados. 






miércoles, 14 de enero de 2026

Estados Unidos gana protagonismo como destino clave para la cereza chilena y refuerza la diversificación de mercados

 La importancia de la diversificación de mercados en una estrategia comercial innegable. Sin embargo, este es un elemento que por años ha estado ausente en la industria de la cereza chilena, que notoriamente envía el 90% de su producción a un solo destino: China. 

Esta temporada trae aires de cambio y un mayor protagonismo del mercado en Estados Unidos. Este proceso de crecimiento es el resultado de una combinación de mayores volúmenes y una relación cada vez más estrecha del país con el retail norteamericano. 

En conversación con Portalfruticola.com , Manuel José Alcaíno, presidente de Decofrut, comentó que el mercado ha alcanzado aproximadamente 4 millones de cajas, “con un incremento cercano al 53% respecto de la temporada anterior”. El ejecutivo explicó que el país del norte se ha transformado en uno de los principales destinos de la fruta chilena y en un pilar clave para equilibrar la oferta global, especialmente ante la leve desaceleración observada en China.

Alcaíno agregó que esto responde a una estrategia de largo plazo orientada a reducir la dependencia de un solo mercado y a construir una base más sólida y predecible para la industria exportadora local. En este contexto, las negociaciones con los supermercados estadounidenses han sido cruciales. 

“Muchos de estos acuerdos se realizan bajo contratos con precios y volúmenes previamente definidos, lo que entrega mayor estabilidad al exportador y, al mismo tiempo, seguridad al retail”, explicó

El crecimiento en Estados Unidos ha estado acompañado de exigentes programas de calidad y logística. A través de ellos, el retail ha establecido estándares claros para la selección de fruta, el embalaje, la trazabilidad y el manejo en destino, incluyendo reprocesos cuando es necesario. 

Para el presidente de Decofrut, este enfoque ha sido clave para garantizar que la cereza chilena llegue en óptimas condiciones al consumidor final y, de esta manera, recuperar la confianza del mercado estadounidense.

Crecimiento del mercado de Estados Unidos 

La temporada de cerezas chilenas se ha destacado por la calidad y condición de la fruta, lo que ha generado una ventaja competitiva en Estados Unidos.

Esto se suma a la ventaja estratégica de la ventana comercial chilena, lo que permite a la industria entrar con cerezas al mercado norteamericano durante el invierno, cuando la producción local es inexistente. 

A diferencia de otras categorías—como arándanos, uvas o sandías—cuya producción se solapa entre hemisferios, la cereza cuenta con una ventana acotada de aproximadamente tres meses. Esta característica la convierte en un producto exclusivo, altamente atractivo para el retail y muy demandado por los consumidores durante ese período.

Alcaíno comentó que las cerezas chilenas son parte regular de la dieta del consumidor estadounidense, quien está familiarizado con la fruta y reconoce sus atributos de sabor, frescura y calidad. Esta madurez del mercado permite absorber incrementos importantes de volumen sin necesidad de grandes campañas de introducción del producto. 

“La cereza chilena no necesita ser explicada al consumidor estadounidense: es un producto conocido y valorado, lo que nos da una ventaja significativa frente a otros mercados donde todavía se requiere mayor promoción”, explicó.

Según Alcaíno,  los precios en la categoría se mantienen estables gracias al trabajo con el retail, pero se observa un leve ajuste a la baja en el mercado spot, producto de una  mayor oferta.

Cerezas chilenas con mayor volumen en Norteamérica 

Isidora Ramírez, Market Manager de Copefrut, hace un balance positivo del inicio de la temporada de cerezas chilenas en Estados Unidos. La ejecutiva enfatizó el éxito en el cumplimiento de programas comerciales, los que se vieron beneficiados por una fuerte demanda. 

“A la fecha, los envíos al mercado norteamericano muestran un aumento de 73% en comparación con la temporada pasada, y las proyecciones apuntan a cerrar el ciclo con un volumen total 40% superior al del año anterior”, dijo la experta a Portalfruticola.com

En ese contexto, el adelantamiento de la cosecha y los primeros despachos tuvieron un impacto favorable, impulsados por un mercado que respondió activamente a la oferta temprana de fruta chilena. 

En cuanto a la promoción, la empresa se apoya en las campañas de Frutas de Chile. Con el objetivo de reforzar la visibilidad y el posicionamiento de la cereza chilena, la marca país es responsable de un amplio trabajo de marketing in situ, tanto en retail como en los mercados mayoristas del país del norte.

Para Ramírez, la siguiente frontera en Estados Unidos es digital. La experta reconoció que Copefrut actualmente no cuenta con una estrategia definida en redes sociales, comercio electrónico y relacionamiento con influencers, pero es algo que definitivamente está en la hoja de ruta. 

“Tal como se hizo en China, donde el consumo explotó a través de la digitalización, debemos apuntar hacia ese concepto”, concluyó.

Consumo de cerezas chilenas 

Ramírez destacó la calidad de la fruta en destino y la baja variabilidad entre los distintos embarques. Estos atributos, explicó la experta, diferencian a la cereza chilena de otros orígenes de Sudamérica.

En relación con las preferencias del consumidor estadounidense, Ramírez subrayó que se trata de un mercado altamente exigente: “El consumidor americano está acostumbrado a comer cerezas recién cosechadas en su temporada local y hoy privilegia calibres grandes. Ya no hay mercado para el calibre L: todo se concentra desde jumbo hacia arriba”.

Venta de cerezas de Copefrut en Estados Unidos

La Market Manager de Copefrut acotó que frente a una temporada anterior compleja en términos de rentabilidad y al impacto de las tarifas estadounidenses, la empresa mantiene expectativas prudentes. 

“Nuestra prioridad es cumplir los programas con nuestros clientes y seguir fortaleciendo las alianzas que hemos construido en los últimos años”, concluyó.

La temporada de cerezas continúa a paso firme y las perspectivas para el mercado estadounidense son positivas. La combinación de fruta de mejor calibre, programas consolidados, contratos sólidos con el retail y una demanda estable permite proyectar un balance exitoso. 

En este escenario, Estados Unidos se consolida no solo como un mercado atractivo en términos de volumen, sino también como un socio estratégico para el desarrollo de la industria chilena.


jueves, 18 de diciembre de 2025

Industria bananera de Costa Rica enfrenta un año complejo por afectaciones climáticas y presión cambiaria

 La canasta agroexportadora de Costa Rica ha estado respaldada por el banano, que en 2024 totalizó US$ 1.241 millones en envíos a diversos mercados internacionales, junto a su aporte en empleo, desarrollo rural e infraestructura comunitaria.

Sin embargo, 2025 se ha convertido en un año desafiante para el sector, así lo indicó Omar Sánchez, director de inteligencia de negocios de Corporación Bananera Nacional de Costa Rica, Corbana.

“Este año ha sido completamente atípico. Nunca habíamos tenido una afectación climática que implicara pérdida de fruta asociada a plagas en esta magnitud”, dijo en entrevista con Portalfruticola.com .

Los números lo confirman, pues a septiembre de 2025 la industria registra una reducción del 15,3% en producción, “un golpe profundo para un sector acostumbrado a la estabilidad”, indicó Sánchez. 

Impacto del clima 

La industria del banano costarricense ha sufrido las implicancias climáticas desde finales de 2024, debido a un aumento inusual de precipitaciones que cubrió las principales zonas productoras. Las lluvias rompieron el balance natural,  generando condiciones perfectas para la expansión de Sigatoka Negra, la enfermedad foliar más agresiva que afecta al banano.

Sánchez explicó que la enfermedad debilitó las plantas, reduciendo el número de hojas funcionales y impactando en la fotosíntesis, provocando fruta inmadura o subdesarrollada. “El resultado: miles de cajas descartadas para exportación, porque Costa Rica decidió no comprometer su reputación”, comentó. 

“Preferimos exportar menos antes que sacrificar calidad”, aseguró el ejecutivo. 

Pese a ello, el sector mantiene su extensión en 42.000 hectáreas, una superficie estable durante más de 15 años gracias a un proceso de concentración en suelos de alto rendimiento. Sánchez señaló que el promedio productivo es superior a 3.000 cajas por hectárea por año, uno de los más altos del mundo.

Afectación por el tipo de cambio 

El director de inteligencia de negocios de Corbana señaló que, mientras las lluvias impactaban la producción, otro fenómeno avanzaba en paralelo: la fuerte revaluación del colón costarricense. “El dólar cayó a niveles históricamente bajos, menos de 500 colones, deteriorando la competitividad del banano costarricense, cuyos ingresos son en dólares pero cuyas operaciones diarias se pagan en moneda local”.

Dijo que dicha situación ha generado menos fruta disponible para exportación y ha reducido los ingresos netos de los productores.

Exportación de banano de Costa Rica 

El representante de Corbana subrayó que Costa Rica continúa siendo una potencia bananera, con exportaciones promedio de 125 a 126 millones de cajas por año. El país suele ubicarse entre el tercer y cuarto mayor exportador mundial, con alrededor del 14% del mercado global.

Esta posición ha sido sostenible gracias a los altos estándares de calidad, prácticas agrícolas certificadas, infraestructura de primer nivel y una cadena exportadora altamente profesionalizada.

Consultado sobre los mercados de destino, expuso que un 49% se envía a la Unión Europea, seguido de un 32% a Estados Unidos, luego se encuentra Reino Unido con un 9% y otros mercados (Medio Oriente, China y Asia emergente) con un total de un 12%. 

Más allá del clima y la economía, Sánchez advirtió sobre un desafío sistémico, “la distribución desigual de ingresos dentro de la cadena global del banano”.

En ese sentido aseguró que los supermercados concentran una proporción excesiva del margen final mientras presionan a la baja los precios pagados a los productores. “Los supermercados buscan precios cada vez más bajos mientras asumen cero riesgo. Eso debe cambiar”, afirmó.

Durante el análisis realizado por Sánchez, indicó que la situación actual de la industria ha acelerado una discusión largamente postergada: la necesidad de una agricultura más científica y digitalizada.

"Desde Corbana vislumbra una industria que utilice sensores climáticos, modelos predictivos de brotes de enfermedades, inteligencia de negocios, inteligencia artificial (IA) para análisis agronómicos en tiempo real, sistemas automatizados de monitoreo de suelos y modelos de pronóstico basados en big data”, expuso.

Sánchez explicó que el objetivo es anticipar problemas, reducir pérdidas y tomar decisiones con mayor sustento científico. “Esta situación podría ser el detonante para impulsar la adopción tecnológica que el banano necesita”.

Comentó que el banano es uno de los sectores agrícolas con mayor formalidad laboral del país, donde los trabajadores cuentan con todas las garantías sociales. “Es una industria que transfiere parte de su valor económico directamente al desarrollo local”.

A pesar de los desafíos, Sánchez descartó que el sector esté en crisis y dijo: “Lo que vive Costa Rica es parte de un ciclo, donde algunos años el clima golpea a unos países, y otros años a otros, equilibrando el abastecimiento global”.

Concluyó diciendo que la mirada está puesta en 2026, “un año que probablemente inicie con menos fruta pero con mayores expectativas de recuperación climática, tecnológica y comercial”.











martes, 9 de diciembre de 2025

Software diagnostica el estrés de las plantas escuchando su lenguaje eléctrico

 Imagine poder saber si una planta tiene sed, si siente demasiado calor o si ha sido atacada o manipulada, pero no cuando sus hojas se marchiten o a las semanas, cuando los daños sean visibles, sino en el mismo instante en que esto ocurre, casi como si se pudiera escuchar un grito silencioso o ver una señal de alerta inmediata. Una investigadora de la UNAL registró las señales eléctricas con un prototipo y un sistema computacional pionero en el país, obteniendo más de 900 registros en frijol, lenteja y fittonia. Este avance abre la puerta al desarrollo de invernaderos inteligentes en los que las plantas “hablen” por medio de su propia electricidad, y los cultivos alerten a tiempo sobre sequías o plagas.

Aunque las plantas no tienen sistema nervioso, el cambio de iones que ocurre en sus membranas celulares ante un estímulo externo genera señales eléctricas comparables a los impulsos nerviosos de los animales. Esto fue lo que logró Valeria Gutiérrez Ruiz, magíster en Ciencias Físicas de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Manizales, al demostrar que el frijol, la lenteja y la fitonia tienen un “lenguaje propio basado en señales eléctricas”, el cual ha sido reconocido por medio de un prototipo único que recibe estas señales para que un software las recolecte, analice y visualice.

“Las plantas no emiten la misma señal eléctrica si las tocas suavemente, si las expones a un foco de luz brillante, si la temperatura sube de golpe, o si sufren una pequeña herida. Cada tipo de estímulo desencadena una firma eléctrica única, un patrón distintivo que podemos medir y aprender a reconocer”, detalla la investigadora.

Interpretador de señales eléctricas

Para llegar a esta conclusión, la magíster construyó “los oídos y el cerebro” para poder escuchar e interpretar este lenguaje eléctrico, ya que los equipos convencionales usados para medir señales eléctricas son enormes, caros, y solo funcionan en laboratorios, pero no en un campo de cultivo real. 

Por eso, el primer gran logro de este proyecto fue construir el prototipo portátil y de bajo costo, el cual cuenta con un circuito electrónico que actúa como un micrófono de alta sensibilidad recibiendo las señales de la planta por medio de pequeños electrodos colocados en la hoja y el tallo, similares a los de un electrocardiograma, pero adaptados.

Las señales eléctricas de una planta son tan débiles que toca medirlas en microvoltios (millonésimas de voltio), por eso, el prototipo usa un componente especial llamado amplificador diferencial Ad8226, capaz de captar señales minúsculas y amplificarlas millones de veces sin añadir ruido ni generar interferencias. 

Luego, un sistema de filtros, configurados solo para captar las frecuencias asignadas (entre 0,07 y 8,8 hertzios), limpia la señal de interferencias como el zumbido de la red eléctrica (60 hz), que puede enmascarar la voz de la planta.

“Pero una señal eléctrica, por sí sola, es solo una línea que sube y baja en una pantalla”, señala la experta. Por eso otro de los resultados importantes fue la creación de un lenguaje de programación en Python que recibe las señales eléctricas de las plantas y los analiza en tiempo real determinando características eléctricas como la energía (potencia que tiene la señal), la frecuencia dominante (tono o frecuencia en que vibra), la entropía espectral (complejidad de la señal), y la desviación estándar (dispersión de la señal).

Una conversación controlada

Con estas herramientas, la investigadora aplicó de forma controlada y repetida 5 tipos de estímulos ambientales a las 3 plantas mencionadas, así: (i) la “luz intensa”, que consistió en exponer las plantas a una lámpara led de 6.500 kelvin, situada a 20 cm, con una irradiancia similar a una radiación solar fuerte, (ii) la “oscuridad súbita”, que implicó apagar por completo la iluminación para generar un cambio abrupto de luz a sombra, (iii) el “calor” producido con una fuente térmica que elevó la temperatura del entorno hasta los 35 °C, (iv) el “contacto mecánico”, aplicado mediante un leve roce de 3 segundos sobre la hoja, simulando el movimiento del viento o el contacto con otro organismo sin causar daño, y (v) el “corte controlado” que corresponde a una pequeña incisión en la hoja o el tallo para observar la respuesta ante una herida mínima.

Cada combinación de especie y estímulo se repitió decenas de veces, siguiendo un protocolo estricto de 20 minutos de registro por aplicación, lo que le permitió a la magíster acumular más de 900 registros de señales eléctricas.

El corte controlado fue el estímulo que generó la mayor energía eléctrica en todas las plantas; por ejemplo en las lentejas la energía registrada fue de 525,4 µV², mientras que ante la oscuridad fue de solo 210,9 µV². El calor y el toque también generaron respuestas energéticas altas, pero con sus propios matices distintivos.

Para confirmar que estas diferencias no eran casualidad, la investigadora aplicó pruebas estadísticas como el análisis ANOVA (que compara las medias de variables entre los distintos estímulos), el cual arrojó valores de probabilidad astronómicamente pequeños (del orden de 10⁻¹⁹⁵ a 10⁻²²²), lo que estadísticamente significa que las diferencias son absolutamente reales y no producto del azar. 

Más allá de la estadística, la investigación dio un paso hacia la automatización, pues cuando se le pidió a un algoritmo de inteligencia artificial que agrupara todas las señales sin saber a qué estímulo correspondían, este las organizó automáticamente en 5 grupos nítidos que coincidieron casi perfectamente con los 5 estímulos aplicados, con una tasa de acierto del 91 % en las lentejas. 

Por último, cuando se entrenaron otros algoritmos para que aprendieran a reconocer los patrones, predijeron el estímulo aplicado con una precisión superior al 80 %, basándose únicamente en las cuatro características eléctricas. En otras palabras, se configuró un programa computacional para entender el lenguaje de la planta y diagnosticar cuál de los 5 estímulos está recibiendo.

Según la investigadora, “la trascendencia de este trabajo va mucho más allá del laboratorio, porque la capacidad de monitorear en tiempo real y sin afectar la planta es un cambio de paradigma. Podríamos conocer en tiempo real lo que le está pasando a un cultivo, porque en la actualidad toca esperar días o semanas hasta que la enfermedad sea visible”.

Con este avance se pueden imaginar invernaderos capaces de “escuchar” a las plantas. Los sensores instalados en ellas podrían activar el riego cuando detecten señales eléctricas que indiquen falta de agua, o enviar alertas tempranas a los agricultores ante un posible ataque de plagas. También servirían para identificar cultivos más fuertes y resistentes, según la claridad y consistencia de sus respuestas eléctricas frente a distintos cambios del entorno.







miércoles, 26 de noviembre de 2025

Costa Rica refuerza blindaje contra el Fusarium R4T: “Estamos libres, pero en máxima alerta”

 El Fusarium Raza 4 Tropical (Foc R4T) es una pesadilla para los productores de plátano y banano, ya que la enfermedad no se ha detenido desde su detección en Taiwán en 1990. 

Este mal es causado por un hongo del suelo que provoca marchitez y muerte de las plantas al obstruir su sistema vascular. Además, se propaga fácilmente a través del suelo o material vegetal contaminado, así como por el agua. Actualmente no tiene cura, por lo que las medidas de bioseguridad y prevención son esenciales. 

En ese contexto, Costa Rica se mantiene libre del Fusarium Raza 4 Tropical. Sin embargo, la cercanía con países donde ya fue detectado, mantiene al país en un estado de máxima alerta. Así lo indicó a Portalfruticola.com Eric Bolaños, director de asistencia técnica de la Corporación Bananera Nacional (Corbana).

“Estamos libres del patógeno, pero con una gran preocupación debido a su presencia en países muy cercanos y con fuerte producción bananera”, señaló. 

Acciones de protección 

El especialista explicó que desde 2019, Costa Rica opera bajo un protocolo nacional de bioseguridad, elaborado por el Ministerio de Agricultura y Ganadería y el Servicio Fitosanitario del Estado (SFE), que establece estrictas medidas de prevención, exclusión y control.

Entre las principales acciones destacan:

  • Desinfección obligatoria en puertos, aeropuertos y puestos fronterizos, especialmente para viajeros provenientes de países con presencia de la enfermedad.
  • Monitoreo constante y un sistema de alerta temprana que permite activar visitas técnicas en caso de plantas sospechosas.
  • Coordinación público-privada permanente, que Bolaños calificó como “clave para mantener al país libre del patógeno”.

Bioseguridad dentro de los campos 

En el nivel operativo, Bolaños expuso que cada predio debe cumplir con 34 medidas de bioseguridad, organizadas en 15 puntos de control, destinadas a impedir el ingreso y la diseminación del hongo. Entre ellas: 

  • Tener un único punto de entrada por campo.
  • Uso obligatorio de pediluvios con desinfectantes probados para limpiar el calzado.
  • Barreras físicas perimetrales para evitar accesos no autorizados.
  • Desinfección de herramientas y maquinaria, que deben permanecer dentro del campo.
  • Control estricto del ingreso de vehículos, visitantes y personal.

Corbana realiza evaluaciones campo por campo para verificar el cumplimiento de estas medidas. “Cuando detectamos fallas, se emite un reporte a la administración para aplicar correcciones y se da un seguimiento hasta asegurar su implementación” dijo el especialista.

La vigilancia también incluye la toma de muestras ante la presencia de plantas sospechosas. “Hasta septiembre, Costa Rica registraba alrededor de 2.200 muestras analizadas, todas negativas”, acotó.

Recomendaciones

Bolaños insistió que los productores deben estar atentos a los síntomas que presentan las plantas: marchitez o decoloración de la planta, caída de hojas, agobio del follaje, aberturas en el tallo y deformaciones en hojas viejas.

Recomendó que, en el caso de identificar una planta con Fusarium Raza 4 Tropical, “no deben manipular la planta, solo marcarla y reportarla de inmediato al SFE o a la corporación para activar el muestreo oficial”.

Investigación y mejoramiento genético

Si bien la prioridad es impedir el ingreso del hongo al país, “de igual manera Costa Rica trabaja en alternativas de largo plazo", dijo.

"Corbana desarrolla, junto con Embrapa en Brasil, un proyecto de mejoramiento genético convencional para obtener híbridos resistentes a Fusarium R4T”.

Finalmente, hizo un llamado a los productores: “El banano es un generador clave de empleo y divisas para la región Caribe y para todo el país. Aunque no existe riesgo cero, si mantenemos un sistema de bioseguridad robusto podemos mantenernos libres del patógeno”.